La Policía de Mendoza, a través de las Fuerzas de Operaciones Especiales (FOE), integradas por el Grupo de Resolución de Incidentes y Secuestros (GRIS) y el Grupo Especial de Seguridad (GES), intervino en una situación de crisis en Las Heras con el uso de pistolas Taser.
El hombre de 42 años, que fue el protagonista en el debut de las pistolas Taser en Mendoza, se encontraba atrincherado en su domicilio amenazando con quitarse la vida con un arma blanca.
El primer uso de pistolas Taser en Mendoza
Según el parte emitido desde el Ministerio de Seguridad de Mendoza, "la rápida actuación policial incluyó la utilización del dispositivo electrónico de control (Taser) y se extendió por aproximadamente una hora".
El hecho comenzó cuando los efectivos fueron alertados sobre un hombre en crisis que mantenía encerrado a su padre contra su voluntad. Tras varios intentos fallidos de diálogo, el individuo comenzó a autolesionarse.
Ante esta situación de riesgo, los uniformados de la FOE activaron el protocolo de emergencia y utilizaron una Taser para neutralizarlo. Tras la inmediata asistencia médica brindada por el equipo táctico y el posterior traslado al Hospital Lagomaggiore, se logró salvar la vida del hombre.
El 5 de junio el Gobierno de Mendoza confirmó la compra de 130 pistolas Taser.
En cuanto a sus especificaciones, emiten una corriente entre 1,2 y 1,5 miliamperios y una descarga efectiva de 5 segundos para inmovilización neuromuscular. La descarga inicial del cartucho puede alcanzar 50.000 voltios. La gran mayoría de esa energía es utilizada para la activación de la carga de nitrógeno inerte comprimido que expulsa las sondas. La tensión que finalmente entrega a la zona corporal es de solamente 1.000 a 2.000 voltios.