Crimen de Villa Crespo: la escalofriante carta que dejó la madre antes de quitarse la vida
Toda una familia fue encontrada muerta en su departamento. La mujer es la principal sospechosa. Uno de los elementos que sustentan esta hipótesis es que dejó una carta.
En la cocina del departamento, la Policía encontró una carta escrita por la mujer, Laura Fernanda Leguizamón, de 50 años, que sería fundamental para avanzar en la causa. Según los investigadores, el texto presenta frases desordenadas y una caligrafía errática. Entre los fragmentos legibles, destacan frases como: "Todo mal, fue mucho. Los amo. Muy perverso".
Las autoridades policiales describieron la carta como el testimonio de alguien "fuera de sus cabales". La hermana de la presunta autora del crimen confirmó que Laura estaba bajo tratamiento psiquiátrico.
Los cuatro cuerpos sin vida fueron hallados por una empleada doméstica que trabajaba en la casa.
Reconstrucción de los hechos
Los primeros peritajes indican que el padre habría sido atacado posiblemente mientras dormía, ya que tenía múltiples heridas en el rostro y no presentó signos de defensa. Los dos adolescentes fueron encontrados en sus habitaciones: uno murió en el lugar y el otro en el pasillo, aparentemente intentando escapar. Ambos presentaban heridas en la espalda y señales de lucha.
La madre fue hallada sin vida en el baño, con una herida en el corazón, sin lesiones defensivas, lo que refuerza la hipótesis de suicidio.
La hermana de Laura Leguizamónconfirmó que se encontraba bajo tratamiento psiquiátrico.
Avanza la investigación con la madre como principal sospechosa
La causa está en manos de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°5, a cargo del fiscal Augusto Troncoso, con intervención de la Policía Científica y la División Homicidios. Los cuerpos fueron trasladados a la morgue judicial para determinar la hora exacta de muerte y otros datos clave para la reconstrucción del crimen.
Los cuatro cuerpos sin vida fueron hallados por una empleada doméstica que trabajaba en la casa. La hipótesis de robo fue descartada, ya que no había signos de violencia en puertas, ni cerraduras.