Un joven de 19 años fue acribillado a balazos este miércoles en el noroeste del conurbano bonaerense, en un confuso suceso que intenta aclarar la Policía a partir de un detalle que es considerado clave.
Después de cometer el homicidio los criminales fugaron y son buscados por los investigadores, que ya descartaron que hayan actuado con fines de robo.
El detalle clave que se transformó en una pista
Según se supo, el hecho se descubrió cuando el joven, identificado como Dylan Ezequiel Etchegaray, fue trasladado desde una vivienda del barrio Chacabuco al Hospital Cardiovascular y Metabólico Miguel Angel Bulján, al que ya habría ingresado sin vida.
Al ser revisado por los médicos, comprobaron que el cadáver tenía cinco impactos de arma de fuego en el brazo izquierdo, en el cuello y en el tórax.
También trascendió que los agentes de la Comisaría 2ª del distrito determinaron que Etchegaray había sido agredido a disparos en su propia casa, donde al llegar verificaron que las puertas del domicilio se hallaban abiertas y había manchas de sangre, además de hallar algunas vainas servidas.
El dato que consideran clave es que, al no haber sido violentados los ingresos a la vivienda, se sospecha que Etchegaray conocía a los agresores, por lo que en principio descartaron que los asesinos hayan llegado hasta allí para consumar un robo.
Cómo avanza la investigación
Al analizar los detalles detectados, los investigadores de la Subdelegación Departamental de Investigaciones (SubDDI) de la zona y del área de Inteligencia Criminal comenzaron a realizar procedimientos en el vecindario y analizar imágenes que habrían captado cámaras de vigilancia, con el objetivo de establecer quiénes fueron los autores del asesinato y descubrir su paradero.
Por el momento, la causa, que es sustanciada en la Unidad Funcional Descentralizada N° 25 de los tribunales de la jurisdicción, fue caratulada "Homicidio".
Redactada con información de Crónica