En la casa de un expolicía
Córdoba: conmoción por la identificación del cadáver que estaba dentro de un placar
Gracias a un trabajo del Instituto de Genética Forense del Poder Judicial de Córdoba, se logró identificar el cadáver que fue hallado en el interior de un placar el pasado 5 de julio.
15 Agosto de 2025 - 08:13
Finalmente, después de más de un mes desde que fuera hallado un cadáver en el interior de un ropero de un departamento de la Ciudad de Córdoba el pasado 5 de julio, la Justicia de esa provincia logró su identificación.
El día indicado, dos albañiles que se encontraban refaccionando el departamento 3° B, de un edificio ubicado en la calle Buenos Aires al 300, detectaron un olor putrefacto y realizaron una denuncia en la Policía.
Cuando los agentes llegaron al lugar, determinaron que el olor procedía de un armario sellado que estaba en una de las habitaciones de la vivienda y al abrirlo encontraron un bulto de regular tamaño en su interior.
Córdoba conmocionada
Al desarmarlo, los policías se toparon con una escena horrenda que los dejó impresionados, ya que el bulto se trataba de un cadáver embalado en mantas, atado con cables y en posición sentada.
En el lugar se hicieron presentes miembros de la Policía Científica, pero por el avanzado estado de descomposición del cuerpo no pudieron identificar a simple vista ni siquiera el sexo de la víctima.
La causa quedó a cargo de la Fiscalía de Distrito III Turno III, cuyos funcionarios ordenaron los peritajes destinados a determinar la identidad del fallecido, y para eso en el Instituto de Genética Forense del Poder Judicial de Córdoba, con la anuencia del área de antropología, se realizó un análisis minucioso de genética forense.
Eso permitió determinar que los restos pertenecían a Milagros Micaela Basto, una joven de 22 años, que se encontraba desaparecida desde noviembre y diciembre de 2024, según denunció oportunamente la familia de la víctima.
Ahora, tras el hallazgo del cuerpo y a través de muestras de ADN de familiares directos de la víctima, se confirmó que los restos pertenecen a la chica desaparecida, quien, según datos judiciales, vivía en el barrio Bajo Pueyrredón y en una situación vinculada con la adicción a las drogas.
Un expolicía involucrado
Pero otro dato relevante para la investigación del horrendo caso es que el departamento donde se halló el cadáver era habitado por Horacio Antonio Grasso, un exagente condenado en 2007 a 27 años de prisión por el homicidio de un nene de 6 años acribillado durante un asalto disfrazado de un operativo narco.
El expolicía cumplía prisión domiciliaria y era controlado por una tobillera electrónica, pero días atrás fue trasladado a la cárcel de Bouwer por incumplimiento de reglas impuestas por la Justicia.
Si la Fiscalía puede determinar si la muerte de Basto se trató de un femicidio en el que Grasso tuvo responsabilidad, el condenado se verá muy comprometido en el caso.