Circuito aceitado

Contrabando desde Salta: pasaban toneladas de aceite por mangueras a Bolivia

Una red criminal operó durante dos años y evadió más de 700 mil dólares al fisco. El líder disparó contra un comandante de la Gendarmería durante el allanamiento.

Por Ciudadano.News

Una insólita y sofisticada maniobra de contrabando fue desmantelada en el Norte argentino: una organización criminal utilizaba mangueras que cruzaban la frontera entre Salvador Mazza (Salta) y la ciudad boliviana de Pocitos para trasladar ilegalmente toneladas de aceite de soja hacia Bolivia

La banda, que operaba desde 2022, obtuvo ganancias millonarias con esta modalidad y logró evadir más de 700 mil dólares en impuestos de exportación.

Según reveló el fiscal federal Eduardo Villalba, quien lideró la investigación, "el sistema estaba diseñado para evitar cualquier tipo de control aduanero. Tenían un circuito aceitado que comenzaba en Santa Fe y terminaba del otro lado de la frontera". La maniobra incluía compras a nombre de una empresa de papel, transporte en camiones cisterna y transferencia final mediante largas mangueras que atravesaban la línea internacional.

El operativo que desnudó el contrabando

El golpe a la organización se produjo el pasado viernes, cuando efectivos de la Gendarmería Nacional sorprendieron a dos hombres mientras ejecutaban el traspaso del aceite. Uno de ellos manejaba un camión cargado con más de 30.000 litros, mientras el otro supervisaba el envío clandestino hacia Bolivia. Simultáneamente, otro de los implicados fue arrestado en su vivienda de Salvador Mazza.

Pero el momento más tenso ocurrió durante el allanamiento al domicilio del presunto líder, identificado como F.S.G., quien al ser interceptado abrió fuego contra un comandante de la Gendarmería, provocándole una herida en el brazo. "La respuesta del personal fue inmediata. El atacante fue reducido sin que se produjeran más heridos", informaron fuentes del operativo.

Un negocio aceitado con pérdidas millonarias para el Estado

De acuerdo a la fiscal general adjunta Mariana Gamba Cremaschi y al auxiliar fiscal Jorge Viltes Monier, el volumen de operaciones de la organización entre 2022 y 2024 generó ingresos ilícitos por al menos 2.400.000 dólares. "Este contrabando representó un perjuicio económico enorme para el Estado argentino, que dejó de percibir cerca de 720.000 dólares por derechos de exportación", explicaron los funcionarios judiciales.

Cómo operaba la banda

El esquema era preciso y perfectamente articulado. Todo comenzaba en Santa Fe, donde se compraba el aceite de soja bajo el nombre de una empresa fantasma. Los camiones cisterna lo trasladaban hasta Salvador Mazza, donde se descargaba en un centro de operaciones local. Luego, el producto era fraccionado en vehículos más pequeños y conducido hasta un predio en la frontera.

Allí se realizaba el traspaso final: mangueras de gran longitud atravesaban la línea divisoria con Bolivia, permitiendo el paso del aceite hacia el lado boliviano, completamente fuera de los circuitos legales.

Más detenciones en camino

La causa judicial sigue su curso y no se descartan nuevas detenciones y allanamientos en los próximos días. Los cuatro detenidos -incluido el presunto cabecilla- fueron imputados como coautores de contrabando agravado, un delito federal con duras penas previstas.

El caso ha llamado la atención por el nivel de planificación y la osadía de su ejecución. Las autoridades aseguran que el operativo marca un precedente clave en la lucha contra el contrabando en la frontera Norte del país.