Tragedia de Florencio Varela
Confirmaron que la madre mató a su hijo de seis años con autismo y luego se quitó la vida
El hecho conmocionó a todo Buenos Aires. La Justicia descartó la participación de un tercero y confirmó que se trató de un filicidio seguido de suicidio. El niño agonizó durante horas.
La investigación por la violenta muerte de un niño de seis años con autismo y su madre, ocurrida el viernes pasado en una vivienda de la calle Pehuajó al 2300, en Florencio Varela, ratificó la hipótesis más temida, Micaela Andrea Lator (38) asesinó a su hijo, Esteban Nicolás Cuello, y luego se quitó la vida.
El hallazgo de los cuerpos fue realizado por Fernando Cuello, padre del menor y pareja de la mujer, cuando regresó de su trabajo. Al ingresar al domicilio, se encontró con la escena devastadora y dio aviso inmediato al SAME. Los servicios de emergencia confirmaron que tanto el niño como la mujer habían fallecido. Esteban presentaba lesiones en la cabeza; su madre, heridas en el tórax.
La fiscalía a cargo del caso, encabezada por Darío Provisionato, titular de la UFI N° 1 de Florencio Varela, informó que la autopsia y las pericias balísticas permitieron reconstruir con precisión el dramático desenlace. Lator le efectuó un disparo en la cabeza a su hijo, quien agonizó durante al menos cinco horas. Luego intentó quitarse la vida con un disparo en la frente que no fue letal. Aun con vida, se aplicó un segundo disparo en el pecho, lo que provocó su muerte inmediata.
"En un momento se sospechó del hombre porque no cerraban los dos disparos en el cuerpo de la mujer", explicó el fiscal Provisionato, en alusión a la confusión inicial sobre la posibilidad de una tercera persona involucrada. Esa línea fue rápidamente descartada cuando se corroboró que Fernando Cuello se encontraba trabajando en la zona al momento de los hechos.
Por el momento, no se hallaron cartas ni mensajes que den cuenta del motivo que llevó a la mujer a tomar la drástica decisión. Vecinos y conocidos aseguran que Micaela era una madre dedicada, aunque se encontraba bajo una situación de estrés permanente por el cuidado del niño, que requería atención constante.
La causa fue caratulada como homicidio agravado por el vínculo seguido de suicidio. La investigación continúa con el análisis de dispositivos electrónicos, para intentar reconstruir el estado emocional de la mujer en los días previos a la tragedia.