Clausuran un centro de estética que encubría un prostíbulo
El operativo se activó tras la denuncia de un vecino y derivó en el allanamiento del local, donde se confirmó la oferta de servicios sexuales. Había dos menores en el lugar.
Un supuesto centro de estética masculino, ubicado en el barrio porteño de Flores, fue clausurado luego de una investigación que reveló que en realidad funcionaba como prostíbulo encubierto.
La denuncia fue realizada por un vecino de la zona, quien alertó sobre movimientos sospechosos en el establecimiento.
Una estética para hombres que ocultaba otra actividad
El local estaba situado sobre la avenida Juan Bautista Alberdi al 2300, y ofrecía tratamientos de belleza para varones. Sin embargo, la fachada escondía una actividad ilícita: la prostitución.
Según fuentes policiales, el vecino que presentó la denuncia señaló que, en el interior, varias mujeres ofrecían servicios sexuales.
Ante esta situación, la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N.º 35, encabezada por la fiscal Celsa Ramírez, solicitó la intervención de la División de Delitos Contra Grupos Vulnerables y Trata de Personas de la Policía de la Ciudad para iniciar una investigación formal.
Vigilancia, entrevistas y rastreo digital
El operativo incluyó vigilancia encubierta, entrevistas con vecinos y posibles clientes, además de un exhaustivo análisis de redes sociales.
"La información reunida por los agentes confirmó la veracidad de la denuncia", aseguraron fuentes de la investigación.
Con los elementos probatorios reunidos, la fiscalía pidió una orden de allanamiento, que fue ejecutada en el transcurso de los días siguientes.
El allanamiento: mujeres identificadas y dos niños en el lugar
Durante el procedimiento, los efectivos identificaron a cuatro mujeres mayores de edad, una de las cuales era la encargada del local. Todas fueron entrevistadas y requisadas en el lugar.
También se encontraron dos menores de edad, hijos de una de las trabajadoras: un bebé de 11 meses y un niño de 8 años, ambos en buen estado de salud.
Además, se secuestraron varios elementos que apuntalan la causa:
Un celular y un posnet
Un transmisor-receptor portátil
Documentación relevante
Una libreta con anotaciones sospechosas
Una caja con preservativos
Intervención judicial y cierre del local
Tras el allanamiento, la Justicia determinó que en el local efectivamente se ejercía la prostitución, por lo que se notificó a la encargada del comercio y se ordenó su clausura. Las otras tres mujeres abandonaron el establecimiento acompañadas de los menores.
El procedimiento contó con la colaboración de varios organismos:
La Dirección Nacional de Migraciones
El Centro de Asistencia a la Víctima del Gobierno porteño
La Agencia Gubernamental de Control (AGC), que ejecutó la clausura formal.
Prostitución encubierta: una problemática persistente
Este tipo de casos pone en evidencia una problemática que, aunque regulada por distintas normativas, persiste en muchas ciudades argentinas: la prostitución encubierta en locales con fachada legal.
La ley en la Ciudad de Buenos Aires prohíbe la explotación sexual, así como el uso de espacios públicos o comerciales para esa actividad, incluso cuando no exista trata de personas. Además, en casos donde hay presencia de menores de edad, las autoridades activan protocolos de protección integral de derechos.
El trabajo articulado entre fiscalías, fuerzas de seguridad y organismos de asistencia permite avanzar en estos casos, pero también revela la necesidad de profundizar la vigilancia, ofrecer alternativas laborales reales y reforzar las redes de contención para mujeres en situación de vulnerabilidad.