Chile: familia neuquina vivió una pesadilla al regreso de sus vacaciones
Delincuentes le cruzaron el auto, los bajaron y los dejaron con lo puesto. Autoridades trasandinas afirman que hay dos casos por día de asaltos contra argentinos.
Las vacaciones de una familia de Neuquén tuvieron un final de película de terror cuando emprendía la vuelta a su hogar desde Santiago de Chile. De manera inesperada, una banda de delincuentes les cruzó un auto a pocos metros de llegar a la estación de servicio donde pensaban cargar combustible para regresar a Argentina por el Paso Internacional Cristo Redentor.
La familia, integrada por María José, su marido y sus tres hijos de 17, 12 y 6 años, debieron enfrentar una situación límite tras un viaje a Colombia.
María José, en declaraciones al diario La Mañana de Neuquén, brindó detalles del violento robo con la idea de alertar a otros turistas.
Es que, según le dijeron autoridades policiales chilenas, la modalidad delictiva de la que resultó víctima junto a su familia, es usual en la capital trasandina.
Si bien las metodologías de robo que se han instalado en Chile desde hace años, como el "portonazo" ("entradera" en Argentina), el cruzar un auto frente a otro ha ido repitiéndose con turistas argentinos.
María José narró que el robo tuvo lugar alrededor de la 1:30 de la madrugada del sábado. La familia neuquina regresaba de Colombia, donde había ido a pasar sus vacaciones.
Resulta que en Chile los pasajes aéreos son bastante más económicos que en Argentina, como ocurre con muchos productos. Por ese motivo, tomaron la decisión de hacer el viaje en dos tramos: primero se trasladaron en su Volkswagen Taos hasta Santiago de Chile, a través del Paso Internacional Cristo Redentor, de Mendoza, el 18 de enero.
Dejaron su vehículo estacionado en un predio privado cercano al aeropuerto que les fue recomendado y, el día posterior, se tomaron un avión a Colombia.
El viernes 7 de febrero regresaron de sus vacaciones. Una vez que descendieron del avión, fueron por la camioneta que habían dejado estacionada. Hasta ahí, todo perfecto.
"La idea era cruzar esa misma noche por el paso Cristo Redentor y pernoctar en Mendoza. Retiramos el vehículo, fuimos a una estación de servicio, y a unos 150 metros antes de llegar, se nos cruzó un auto y nos chocó. Se bajaron cuatro personas. Una quinta quedó adentro del auto, al volante", describió María José.
Los delincuentes llevaban barbijos para tapar parte de su cara. Golpearon los vidrios de la camioneta. La familia no sabe con qué lo hicieron, pero María José destacó que el golpe no fue un factor menor, debido a que los dejó muy aturdidos, en un estado de enorme confusión.
"Luego, cuando lograron abrir el vehículo, empezaron a sacar las cosas que teníamos a mano, nos bajaron; y el más pequeño de mis hijos, que iba en su sillita, en el susto se desató y se cayó al abrirse la puerta. Esa fue la situación más violenta. Después, no nos hicieron nada. Dos de los delincuentes se subieron a nuestra camioneta y los otros tres se fueron en un auto color gris. Todo fue muy rápido", relató.
Muy asustados, corrieron hasta la estación de servicio donde el personal, que ya estaba cerrando, los atendió y dio aviso a Carabineros.
"Nos llevaron hasta una Comisaría, nos atendieron muy bien, nos dieron un lugar donde mis hijos pudieron descansar. Pasamos la noche ahí, y lo que nos dijeron fue que como era un caso internacional tenía que intervenir la PDI (Policía de Investigaciones)", aclaró María José.
Con lo puesto
Una vez que pudieron brindar declaración, fueron al consulado argentino donde tramitaron sus pasaportes provisorios para regresar al país. "Ahí nos atendieron muy bien", destacó la víctima, y agradeció a la PDI por la noche de hotel que gestionó para su familia. Finalmente, pudieron volver a Argentina el lunes.
"Fuimos por Chile a Colombia para abaratar costos y resultó ser el viaje más caro del mundo. Nos robaron absolutamente todo, nos dejaron con lo puesto. No teníamos tarjetas, ni dinero, no teníamos forma de comunicarnos con nadie", detalló María José.
La mujer destacó el hecho de que los delincuentes no los agredieran físicamente, aunque la situación en sí misma fue muy traumática. Mientras, esperan recibir novedades de la camioneta. Asimismo, los celulares fueron bloqueados, al igual que sus computadoras personales y cuentas en redes sociales. Incluso, los ladrones tuvieron acceso a sus cuentas bancarias y las vaciaron.