En mayo de 2019, una joven de 27 años perdió la vida luego de que un auto chocara de atrás al taxi en el que viajaba con una amiga.
La mujer fallecida fue Luciana Montaruli, quien tenía toda una vida por delante y por imprudencia de un conductor alcoholizado, terminó muerta.
Este caso conmocionó mucho a la sociedad mendocina sobre todo porque el dueño del VW Gol, José Paulos, era médico y condujo su auto bajo los efectos del alcohol (el test arrojó 2,79 grados) sabiendo lo que eso podía generar.
El fatal accidente sucedió en el Acceso Sur, justo en la bajada al carril Rodríguez Peña de Godoy Cruz. En aquel momento, Paulos no pudo ni siquiera auxiliar a las víctimas producto de su estado de alcoholemia.
El hombre de 35 años fue detenido y posteriormente imputado, calificación legal que todavía es motivo de discusión para su abogado.
Actualmente, el médico está acusado de homicidio simple con dolo eventual, delito que prevé una pena de 8 a 25 años de prisión.
Sin embargo, desde la defensa de Paulos le plantearon a una jueza el pedido de cambio de carátula a homicidio culposo, delito que tiene una pena mucho menor a la mencionada. Finalmente esto quedó desestimado, según confirmaron fuentes judiciales.
Familiares y amigos de Montaruli habían iniciado una campaña en redes sociales para "evitar" esta modificación que beneficiaría al conductor que atropelló y mató a Luciana.