Asesino serial en Jujuy: ya son cuatro víctimas confirmadas
La Justicia jujeña confirmó que Matías Jurado, el presunto asesino serial detenido, suma ahora cuatro víctimas identificadas gracias a peritajes de ADN. Los fiscales no descartan que haya más de una decena de casos.
Matías Jurado -conocido como El Gringo-, el presunto asesino serial jujeño, enfrenta una acusación cada vez más escalofriante. La Justicia de Jujuy confirmó este miércoles que ya son cuatro las víctimas identificadas por perfiles genéticos en el marco de la investigación.
Matías Jurado enfrenta una acusación cada vez más escalofriante.
Cuatro víctimas fueron identificadas
A los casos iniciales de un hombre de 68 años y otro de 25, se suman ahora Juan José Ponce, de 51, y Miguel Ángel Quispe, de 60, cuyos familiares ya fueron notificados.
El fiscal Guillermo Beller fue contundente durante la conferencia de prensa: "Lo que suponíamos en algún momento se confirmó. Pudimos cotejar dos ADN y ahora detectamos dos más. Estos indicios se suman a que un celular impactó en la zona de la casa del imputado, que hay filmaciones del detenido con las víctimas y rastros de sangre. Aun así, creemos que difícilmente encontremos un cuerpo".
La 'casa del horror': ADN, sangre y huesos
En el domicilio de Jurado, ubicado en el barrio Alto Comedero, se recolectaron 61 muestras, de las cuales 24 eran de sangre. El análisis permitió extraer 21 perfiles genéticos, tres de ellos correspondientes a quienes vivían en la vivienda: Jurado, su padrastro y su sobrino de 16 años.
El lugar fue descrito por los investigadores como una auténtica "casa del horror". En los allanamientos, la Policía y Gendarmería hallaron cuchillos, machetes, manchas reveladas con reactivo forense, restos óseos y hasta señales de cremaciones en el patio. Sin embargo, gran parte de los huesos encontrados resultaron ser de animales.
En los allanamientos, hallaron cuchillos, machetes, manchas reveladas con reactivo forense, restos óseos y hasta señales de cremaciones en el patio.
Un sobrino aterrorizado y un testimonio clave
El relato más estremecedor provino del sobrino adolescente del acusado, quien declaró en Cámara Gesell que todos los viernes su tío regresaba a la casa con hombres en situación de vulnerabilidad. "Se iban cosas malas, él volvía con un hombre mayor, lo sorprendía por la espalda, lo estrangulaba y después lo quemaba en el patio", dijo el joven, que vivía aterrado y bajo custodia estatal tras el allanamiento.
Según los fiscales, al menos siete hombres en situación de calle desaparecieron en los últimos meses en la zona donde Jurado "cazaba" a sus víctimas. De ellos, cinco familias ya aportaron muestras de ADN para los cotejos en curso.
La carretilla en la que se presume que Jurado trasladaba los restos de sus víctimas.
Un asesino metódico y sin móvil claro
Los investigadores sostienen que Jurado actuaba con un patrón: ofrecía alcohol, drogas o pequeñas changas para atraer a los hombres, todos mayores o en situación de calle, y luego los asesinaba con alevosía. "Lo terrible es que no encontramos otro móvil más que el placer de matar", deslizó un investigador en off.
Pese a los allanamientos con georradar y el trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), los cuerpos siguen sin aparecer. Solo se hallaron dos fragmentos óseos compatibles con restos humanos.