En jujuy

Asesino serial: el desgarrador testimonio de la familia de una de las víctimas

Matías Jurado fue imputado por el homicidio de Jorge Anachuri y es investigado por la desaparición de al menos otras cuatro personas vulnerables.

Por Ciudadano.News

"Mi tío no era un linyera como dijeron. Sufría un trastorno del espectro autista", relató una sobrina de jorge Omar Anchuri.

La imputación a Matías Jurado como presunto asesino serial en Jujuy por el crimen de Jorge Omar Anachuri, de 68 años, sacudió a la comunidad del barrio Alto Comedero y destrozó las esperanzas de una familia que, hasta último momento, creyó posible encontrarlo con vida.

La investigación no sólo reveló detalles estremecedores sobre la desaparición del hombre, sino que también abrió la puerta a una trama aún más siniestra, con al menos otros cuatro desaparecidos y la sospecha de más víctimas.

El desgarrador testimonio: "Era como un niño en el cuerpo de un adulto"

"Mi tío no era un linyera como dijeron, era una persona que sufría un trastorno del espectro autista", relató una sobrina de la víctima, quien prefirió mantener su nombre bajo reserva. Y agregó: "Él era como un niño en el cuerpo de un adulto, era muy inocente".

Anachuri tenía una rutina inofensiva pero muy marcada: le fascinaba ver pasar el camión de recolección de residuos. Cada día iba a la plaza del barrio a esperarlo, y fue allí donde se presume que conoció a Jurado, quien, según los vecinos, merodeaba la zona.

"Se habrá ganado su confianza y así se lo llevó, porque era una persona vulnerable. Mi tío era tan bueno que ahora, gracias a él, otras familias van a tener justicia", lamentó la mujer.

El último rastro de Jorge vivo data del 25 de julio: lo vieron salir de la plaza junto a Jurado, caminaron varias cuadras hasta una avenida y tomaron un taxi. A partir de allí, comenzó el calvario.

El allanamiento que destapó el horror

El avance de la causa derivó en el allanamiento a la vivienda de Matías Jurado. Lo que encontraron los investigadores fue espeluznante: huesos, piel humana, machetes, picos, palas, ropa de personas desaparecidas y manchas de sangre. También se halló combustible, posiblemente usado para deshacerse de los cuerpos.

"En el lugar encontramos prendas de personas desaparecidas, huesos, piel humana, manchas de sangre, combustibles, machetes, picos, palas y serruchos", detalló el fiscal Guillermo Beller. "También había un menor viviendo con él, quien declaró en Cámara Gesell que su tío 'llevaba gente a la casa y los mataba'".

Pese al hallazgo, Jurado fue imputado hasta el momento sólo por el homicidio de Anachuri. Sin embargo, la evidencia apunta a una posible serie de crímenes cometidos por el mismo agresor.

La despedida en redes: "Eras todo inocencia y bondad"

En redes sociales, familiares y allegados despidieron con profundo dolor a Jorge Anachuri. Silvia Cuenca escribió en su perfil de Facebook: "Eras todo inocencia, bondad y alegría para tu familia. No en vano llegaste a este mundo un 16 de julio, de allí tu apodo Carmelo. La maldad plena te tiraron encima, te engañaron, te lastimaron. Justicia celestial tendrá tu asesino".

¿Cuántas víctimas más hay?

Además del crimen de Anachuri, la Justicia continúa investigando la desaparición de otros cuatro hombres con perfiles similares: mayores, en situación de vulnerabilidad, y vistos por última vez en las cercanías del barrio Alto Comedero.

Sergio Alejandro Sosa (25): desaparecido en Barrio Coronel Arias. 1,55 m, delgado, tez blanca, cabello negro con canas.

Miguel Ángel Quispe (60): 1,80 m, tez blanca, cabello corto negro con canas, cicatriz en la nuca.

Juan Carlos González (60): 1,75 m, tez trigueña, cicatrices en cejas y nariz. Vestía ropa deportiva.

Juan José Ponce (51): 1,50 m, delgado, cabello corto con canas. Llevaba chaleco azul y gorra roja.

"No descartamos que estas cinco personas sean las únicas. Ya tenemos dos más que no fueron localizadas, pero sin vínculos concretos con Jurado todavía", advirtió el fiscal Beller.

Un perfil oscuro y una investigación abierta

El caso del presunto asesino serial en Jujuy ha dejado al descubierto una trama de vulnerabilidad, manipulación y crueldad. La Justicia avanza, pero cada dato nuevo que emerge suma más horror a una historia que parece no tener fin. La imputación por un solo homicidio podría ser apenas el inicio de una escalofriante seguidilla de crímenes.