Un viaje que parecía rutinario terminó en una pesadilla judicial para un conductor argentino en la frontera. El hombre fue detenido en el complejo Los Libertadores luego de intentar ingresar a Chile con un cargamento de pirotecnia oculto en su vehículo. El procedimiento, realizado por el Servicio Nacional de Aduanas, tuvo lugar el viernes por la tarde, cuando el ciudadano identificado como G.E.A. se presentó al control a bordo de una camioneta Ford Ranger con patente argentina.
El olfato del can y el "arraigo nacional"
Lo que el conductor no declaró fue descubierto gracias a la intervención de un can detector de Aduanas. El animal marcó insistentemente el interior del vehículo, lo que llevó a los agentes a revisar debajo del asiento del acompañante. Allí encontraron una bolsa plástica con 46 cajas de petardos y fuegos artificiales, productos cuya comercialización está terminantemente prohibida en suelo chileno.
La situación legal del conductor se complicó de inmediato. Fue puesto a disposición del Juzgado de Garantía de Los Andes, donde se lo formalizó por delitos de contrabando e infracción a la ley de control de armas. El juez Daniel Chaucón Ojeda dictó una medida severa: arraigo nacional, lo que significa que el acusado no podrá salir de Chile durante los tres meses que dure la investigación. Lo que comenzó como una "avivada" en la frontera, derivó en una causa penal que lo retendrá forzosamente del otro lado de la cordillera.