Un caso estremecedor sacudió este martes a la ciudad bonaerense de Ramos Mejía, cuando hallaron el cuerpo sin vida de Amelia Nora Pérez, de 80 años, en el baño de su casa.
Los investigadores apuntan directamente a su hijo, Leonardo Ariel Messina Pérez, quien según el testimonio de vecinos y registros de cámaras de seguridad, el sábado anterior había sido visto por última vez en el domicilio, ubicado en la calle Alsina 288.
Después de la reconstrucción de los hechos, los detectives que intervienen en este caso aberrante consideraron que el hombre, de 57 años, había sido el autor del matricidio.
Cómo mató a su mamá de 80 años
Esa opinión se basa en que el sujeto llamó al 911 y aseguró que había regresado del trabajo y encontró muerta a su madre. Sin embargo, su versión de los hechos no coincidía en horarios ni en detalles, y esa inconsistencia fue el primer indicio de que algo no cerraba.
La Policía interrogó a los vecinos del edificio donde vivía la víctima y varios de ellos coincidieron en que las discusiones entre madre e hijo eran frecuentes y subidas de tono.
Por otra parte, en las imágenes de las cámaras de seguridad del edificio y de la cuadra no se vio salir al acusado en el horario que él había declarado, lo que derrumbó su coartada.
El dato revelador de la autopsia
Esto derivó en que una comisión policial se dirigiera al domicilio de Messina Pérez para volver a tomarle declaración. En ese momento, acorralado por las pruebas, el hombre se quebró y confesó haber cometido el crimen tras una discusión con su progenitora.
La autopsia confirmó que Amelia Pérez murió por hipoxia cerebral provocada por asfixia por estrangulamiento.
De esta manera, basado en el informe forense y la confesión del matricida, el fiscal Carlos Arribas ordenó su inmediata detención y caratuló el caso como como "homicidio agravado por el vínculo".
Redactada con información de cronica.com.ar

