A lo largo de la historia de la educación hubo que tomar decisiones de ocasión por situaciones excepcionales, como ocurrió con la larga e innecesaria cuarentena por el Covid, o en otros casos frecuentes por la suspensión de la presencialidad escolar por motivos climatológicos.
Pese a los esfuerzos de mucha gente bien intencionada, es innegable el evidente deterioro de la educación en nuestro país, provocado muchas veces por vaivenes económicos y políticos, pero también, en algunos casos, por la implementación de decisiones equivocadas, o por lo menos incompletas.
No en vano una encuesta del Observatorio Hacer Educación, de la Universidad de Buenos Aires, realizada en 2023 -no hace tanto-, el 68% del público en general y el 53% de la comunidad educativa, opinaron que la educación está peor que 30 años atrás.
Sin embargo, en Mendoza se han logrado avances significativos en el ámbito educativo, destacándose la extensión de la jornada escolar, la reducción del porcentaje de estudiantes con dificultades en lectura y la implementación de estrategias para la continuidad educativa, especialmente entre jóvenes y adultos.
Buen punto para esta provincia, que consiguió reducir las falencias educativas y revertir una situación que afecta a muchos Estados del interior del país.
La conectividad tan necesaria
Ahora bien, ese tremendo y valorable esfuerzo a veces se ve opacado por algunas decisiones de ocasión, en las que no se tiene en cuenta situaciones que afectan a muchos alumnos, sobre todo de zonas rurales alejadas que no cuentan con algunos elementos necesarios para igualarse con otros estudiantes de lugares más favorecidos, como puede ser la conectividad, tan necesaria en estos tiempos.
Pero no quedan afuera de esta circunstancia las familias que, aunque cuenten con una situación más holgada conviven en su seno dos o más hijos, ya que no es posible que cuente cada uno con una computadora.
Es decir, nada tienen que ver las posibilidades económicas de cada familia, incluyendo las que puedan acceder a una educación privada, ya que las consecuencias y los resultados pueden ser similares en cada caso.
Suspensión de clases por fenómenos climáticos
En este punto, cabe preguntarse qué implica determinar la suspensión de la presencialidad y reemplazarla por clases virtuales, por ejemplo cuando ocurren fenómenos climáticos circunstanciales, como la presencia de viento Zonda u otros casos atípicos más o menos de igual magnitud.
Es el caso que se presentó en estos días afectados por el frío polar y las nevadas, por lo que el Gobierno Escolar decidió suspender las clases presenciales en todo el territorio provincial durante lunes y martes de esta semana.
En esa oportunidad, y evidentemente para conseguir el cumplimiento del mínimo de 190 días de clases que establece el Consejo Federal de Educación, la DGE informó que la continuidad de las clases debía darse de manera virtual a través de la plataforma 'Mi Escuela Digital'.
Pero en la práctica, una decisión de tal naturaleza genera situaciones en las escuelas que son muy dispares por lo señalado más arriba: no todos los estudiantes cuentan con la misma posibilidad de conexión, y entonces quienes están en desventaja evidentemente sufren las consecuencias de la improvisación.
Sobre todo si el Gobierno Escolar emite información sin brindar orientaciones específicas en esos casos especiales, como precisiones concretas sobre cómo organizar las clases virtuales, cómo adaptar las estrategias pedagógicas y de qué manera registrar la asistencia según las características de cada contexto, lo que fue explicado después a destiempo.
Comunicados sí, pero algo más...
Evidentemente se debe reflexionar sobre casos como estos y contar con una guía clara para que ninguna escuela ni estudiante queden desconectados ante emergencias como las detalladas.
Para eso, resulta imperioso que los equipos de gestión repasen las pautas ante situaciones de posibles suspensiones de la presencialidad, porque es hora de enfrentar cada realidad como corresponde y no seguir realizando modificaciones cosméticas que no resuelven los problemas de fondo.
De otra manera, se afecta el derecho fundamental de aprender en igualdad de condiciones que proclamó Domingo Faustino Sarmiento, el 'Maestro de América´.