Enero caliente

Saltar de un extremo a otro parece ser el destino inevitable de la Argentina

Los excesos y la corrupción no se superan con amenazas y condenas verbales porque la democracia se debilita.

Por Enrique Villalobo

Líderes de una política que se personaliza demasiado — Foto Archivo

Como en la vidriera irrespetuosa de un cambalache se ha mezclado la vida dijo Enrique Santos Discépolo en una de sus más célebres creaciones y que nos han casi descripto a los argentinos y a nuestro país.

Pero reconocernos a través de la poética letra de un tango en lugar de conformarnos nos debería intranquilizar, esa tal vez sea la misión más excelsa del arte, hacernos pensar.

Noticias positivas en la economía que ponen contenta a una considerable porción de ciudadanos sigue sumando puntos y expectativas para el futuro cercano de los dirigentes que hoy nos gobiernan.

Desde hace tiempo no se tenía certeza hacia dónde marchaba la Argentina en general, hoy más o menos se vislumbra el derrotero pero no es seguro cómo será el final de la jornada.

No todo el mundo está contento por cómo le van las cosas. Pues cansado de escuchar promesas y mentiras mientras seguía barranca abajo un nutrido contingente de decepcionados buscó un camino diferente, por lo menos en las palabras, en el mensaje.

Davos, el auditorio preferido

Y las palabras que saturan hoy el espacio no son tranquilizadoras, están cargadas de preocupantes vaticinios en nombre de una libertad que hasta ahora no se define filosóficamente ni se explican las diferencias entre cómo se es libre ahora y cómo se lo era hasta hace poco en tiempos de mentiras, corrupción y sectarismo.

Las llamadas ideas de la libertad y el mote de "los argentinos de bien", remiten a que se ha recuperado la libertad de alguien que antes no la tenía y ese alguien se visibiliza en los mercados, en las empresas que intervienen en ellos y estuvieron regulados por dudosas políticas "distribucionistas" que solo aumentaron los índices de pobreza e indigencia.

El péndulo se fue con mucha fuerza hacia el otro extremo y con la fuerza de reacción contra lo anterior se halla ahora en una posición que les resulta difícil de manejar, incluso a quienes promueven la actual política de gestión.

Pero hay signos que no están directamente vinculados a los resultados económicos e incluso éstos tapan algunos aspectos de la realidad.

El hecho que algunas dirigentes de Madres de Plaza de Mayo y la titular de Abuelas defiendan la dictadura de Nicolás Maduro y se entreguen completamente a los intereses de kirchnerismo más recalcitrante, no tiene que desdibujar el consenso de los argentinos por los derechos humanos.

Una causa noble que se corrompió, los derechos humanos

Tampoco los extravíos de algunas militantes del feminismo, aprovechados por Cristina y su gente para acercar votos, influencias y desiguales prerrogativas como empleos en el Estado y privilegios irritantes, son motivo para emparentar esos excesos en la protección de la mujer conta la violencia de género y otras injusticias.

La discusión sobre la despenalización del aborto nunca será completamente saldada y no por dolorosa debe esconder una realidad que por pobreza, ignorancia y falta de contención puede matar a muchas chicas aunque no nos guste y miremos para otro lado.

Como va el discurso oficial se está pocos pasos de derogar el matrimonio igualitario, uno de los más positivos avances de la legislación argentina.

Qué vendrá después eliminar el divorcio o el matrimonio civil.

Uno de los objetos de la discriminación, el colectivo LGBT+

Una sociedad que en su momento respaldó importantes avances hacia la modernidad no debe encandilarse porque recién estamos ascendiendo por las paredes del pozo que siguen siendo resbalosas.

Hay una profusión de mensajes y amenazas de persecución y represalias contra los que no están un ciento por cien de acuerdo con las difusas ideas y procedimientos de quienes nos gobiernan. Hasta ahora no han pasado de verborragia sin casos de violencia concreta.

El mensaje oficial está ya alimentando la falange de tuiteros y otros ejemplares de la fauna mediática para acosar no solo a disidentes si no a los de la tropa propia que osen deslizar una palabra fuera de esta nueva forma de pensamiento único.

Que quede claro, en la Argentina hubo terrorismo de Estado y hubo terrorismo extremista. Muchos murieron en combate pero también murieron inocentes que jamás tomaron un arma para defender sus ideas o que fueron familiares de militares y conscriptos.

Contracara, los que reivindican la represión

Nadie hizo la más mínima autocrítica por eso hiere a la dignidad y a la memoria escuchar farfullar a un asesino y traidor como Mario Firmenich como también que un grupo de enajenados salga a provocar en un Falcon verde y a borrar pintadas celebrando la identificación de uno más de los niños robados por la dictadura cuando eran recién nacidos.