La rana y el escorpión
Todo empieza tranquilo de acuerdo al entorno, pero al fin sale la verdadera naturaleza
Por Enrique Villalobo
27 Julio de 2025 - 09:30
27 Julio de 2025 - 09:30
27 Julio de 2025 / Ciudadano News / Otro Punto de Vista
Sin duda los anuncios de Milei en la Rural responden parcialmente a lo demandado por el sector del campo. Una reducción parcial de las retenciones a las exportaciones agropecuarias, esta vez según lo prometido, de forma permanente.
Lo que se esperaba en materia económica, casi todo, fue dicho por el Presidente, con lo que se acariciaron un poco los oídos de la exigente corporación del mundo agroganadero de la Pampa Húmeda.
Si se escucharon lejanos silbidos de fondo, pero se impusieron los aplausos y al final las ovaciones. Sin pertenecer a la élite que ha representado el poder en la Argentina durante tantos años, el economista despeinado logró trasmitir algo diferente a un particular auditorio.
Pero pasaron pocos minutos para que saliera a la superficie la condición real disertante que le agrada poner la voz rugiente cuando afirma algo de lo cual no admitirá discusión alguna.
Así el famoso atril de Palermo se convirtió en otro lugar de la atemorizante arenga libertaria tan grata para algunos y tan preocupante para no se sabe cuántos.

Repetido e insistente se volvió a escuchar la dogmática convicción de que esta vez va en serio y el cambio es definitivo e irreversible. Que la historia ha comenzado de nuevo, algo así como que el cambio ha cambiado, que antes no era y ahora sí.
Pero en el barrio no deja de percibirse como amenazante la imitación bíblica de que no hay matices intermedios, "o se está con las ideas de la libertad o se está con todo lo demás que es lo malo".
La impronta maniquea no es algo nuevo en este país, parecían haber quedado atrás términos como "los contreras", "la antipatria", "los cipayos" y cuántos más de esa índole.
Como en todo discurso destinado a un auditorio particular, se dice lo que se quiere oír y se cosechan aplausos, después, como pasó en la Rural vino la diatriba y el insulto, aunque esta vez con eufemismos.

Eso no sorprende a nadie, pero lo que al público le debe ser difícil descifrar es eso del "partido del Estado". Cómo, si el que es cabeza del Estado se dice enemigo del mismo, y ve en este, y en la política que lo sostiene, la esencia de todo el mal.
En definitiva, en un punto se llegó al clímax al afirmar que han llegado con la luz de la verdad por primera vez en la historia.
Dicen que es el inicio de la batalla cultural, algo hay de cierto siempre que se vaya tomando conciencia que el progreso viene por la vía del trabajo y el esfuerzo individual, y que no hay que aprovecharse de los demás. Y que remarcar los precios no es otra cosa que pensar en chiquito.
Sin embargo lo que hoy es seguro y optimista se puede resquebrajar cuando cumplir con las promesas de campaña empiecen a dejar a muchos en el camino o cuando las ideas de la libertad signifiquen que alguien es el amo de esa libertad.
