A pocos pasos de la Plaza de Mayo y la Casa Rosada existió, hasta el siglo pasado, una casa de ladrillo cocido y tejas, con parte de su estructura en azotea. Este inmueble se convirtió en el epicentro de una historia familiar que entrelaza a figuras clave del proceso independentista argentino.
Actualmente, en el terreno donde se encontraba esta propiedad funcionan las oficinas de la ex AFIP. Sin embargo, a partir de 1807, esta casa albergó a uno de los militares más destacados de la Emancipación, cuyo legado como defensor de la patria fue fundamental en la lucha por la libertad.
Una propiedad con historia
Construida alrededor de 1760, la casa tenía un imponente frente de 20 metros por 25 metros de fondo, con balcones angostos en la parte superior, tres ventanas con rejas y dos puertas en la planta baja. Un zaguán estrecho daba paso a las habitaciones, distribuidas a ambos lados.
A lo largo de su historia, la propiedad cambió de manos varias veces hasta que, el 6 de diciembre de 1803, Dominga Francisca Buchardo la adquirió por 5.000 pesos fuertes, una verdadera fortuna para la época.
Esta dama de la alta sociedad rioplatense, con una visión clara del futuro, no solo aseguraba un hogar, sino que también consolidaba su vínculo con dos de los linajes más influyentes del país: los Buchardo y los Balcarce.
Dominga Buchardo, pilar de una familia histórica
Dominga Francisca Buchardo nació el 4 de agosto de 1778 y pertenecía a una familia de sólida tradición en Buenos Aires. Su padre, el capitán de milicias José Buchardo (o Buccardo), era un noble genovés que había llegado al Río de la Plata junto a otros compatriotas, como Domingo Belgrano, a mediados del siglo XVIII. Su madre, doña Jerónima San Martín y Pastor, era una distinguida dama del círculo porteño, nieta del maestre de campo Juan Ignacio San Martín y Avellaneda.
Tuvo un hermano llamado José Mariano, nacido en 1780, quien desempeñó un papel destacado en la Segunda Expedición Británica al Río de la Plata y en la guerra de la Independencia. La gran amistad de Mariano con el militar Antonio González Balcarce propició que, en 1807, doña Dominga contrajera matrimonio con él.
La joven era muy pretendida en las tertulias de la época no solo por su belleza, sino también por su acaudalada fortuna. Incluso protagonizó un escándalo en la Buenos Aires de finales del siglo XVIII debido a un supuesto romance con un famoso escribano de avanzada edad.
Antonio González Balcarce, un militar destacado
Antonio González Balcarce, nacido en 1774, fue una de las grandes figuras de la Independencia. Criollo de tradición militar, desde joven se destacó en las milicias y participó en la defensa de Buenos Aires durante las invasiones británicas (1806-1807), demostrando su destreza y valentía.
En 1810, al mando del Ejército del Norte, logró una de las primeras victorias de la Revolución en la batalla de Suipacha, un hecho crucial para consolidar la resistencia del flamante gobierno patrio en el Alto Perú. Sin embargo, la derrota en Huaqui (1811) lo apartó temporalmente del campo de batalla.
A pesar de ello, Balcarce continuó desempeñando roles clave: en 1814 fue gobernador de Buenos Aires y, en 1816, dirigió brevemente los destinos de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Luego se incorporó a las tropas de José de San Martín en Chile, participando en las campañas al Sur de ese territorio en 1818 y 1819.
Su prematuro fallecimiento en 1819 dejó un vacío en la familia. Entonces, Dominga asumió el liderazgo, asegurando la educación de sus hijos y la preservación del legado de Balcarce. En especial, Mariano Balcarce, quien se convirtió en un personaje clave de la diplomacia argentina y contrajo matrimonio con Mercedes de San Martín, la hija del héroe de Maipú.
La familia Balcarce - Buchardo y su legado
Tras la muerte de Antonio González Balcarce, la casa se convirtió en el centro del linaje Balcarce - Buchardo. En ella crecieron sus hijos, entre ellos Mariano, quien, como se mencionó, se casó con Mercedes de San Martín. Este matrimonio consolidó los lazos entre las familias Balcarce, Buchardo y San Martín, uniendo a algunas de las figuras más destacadas de la Independencia argentina.
Otro hijo notable fue Florencio González Balcarce, poeta y literato, cuyo legado cultural perduró a través de su obra. Por su parte, María Melitona Balcarce vivió en Francia junto a Josefa, la nieta menor del Libertador.
Un dato poco conocido es que, cuando el matrimonio Balcarce - San Martín partió hacia Buenos Aires en su luna de miel, los hijos del Libertador se hospedaron en la casa de Dominga. Allí nació su primera hija, María Mercedes.
La transformación y el olvido
Tras la muerte de Dominga en 1853, la casa pasó a manos de sus hijos sobrevivientes, Mariano y María Balcarce. Su importancia histórica se reflejó en el hecho de que la calle donde se ubicaba pasó a llamarse 'Balcarce' en honor a Antonio González Balcarce.
Sin embargo, con el tiempo, la modernización urbana de Buenos Aires arrasó con gran parte del patrimonio arquitectónico. En 1944, el Banco Hipotecario Nacional adquirió el predio y la mayor parte de la casa fue demolida. Solo se conservaron dos habitaciones: una asociada con el nacimiento de Florencio González Balcarce y otra con una placa errónea que indicaba el nacimiento de Antonio González Balcarce.
Hoy, en la calle Balcarce 151-161, la estructura original ha desaparecido casi por completo. No obstante, la memoria de la casa sigue viva en los relatos históricos y en la investigación académica, recordando el papel crucial que esta familia desempeñó en la Independencia argentina.
Aunque las paredes hayan caído, el legado de los Balcarce - Buchardo perdura como un faro para las futuras generaciones.

