A cincuenta años de la llegada de Cantinflas a Mendoza

El genial actor y comediante mexicano Mario Moreno convulsionó la ciudad de Mendoza hace medio siglo 

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Hace exactamente 50 años, llegaba a nuestra provincia uno de los más populares cómicos del siglo XX. El actor mexicano Mario Moreno, Cantinflas, venía a presentar ¡Por mis pistolas!, su última película, que se estrenó simultáneamente en los cines Lavalle y Cóndor.

Eran las 16.30 del 4 de septiembre de 1968 y más de 300 personas se habían dado cita en el aeropuerto internacional de El Plumerillo para recibir recibir al popular artista mexicano.

Cientos de policías, guardias de la Infantería y patrulleros se agolparon para tomar importantes medidas de seguridad.

Un coro de 60 alumnos de la escuela N° 23 Ricardo Rojas sobresalía de aquel público; también se podía ver a autoridades provinciales, municipales y empresarios cinematográficos.

El sonido de los motores del avión Caravelle de Aerolíneas Argentina anunciaba la llegada de Cantinflas, que minutos después, bajaba vestido con un elegante traje gris y una polera negra. El visitante fue recibido por el jefe de la IV Brigada Áerea, quien le dio la bienvenida y le entregó una carta del Hospital de Niños Emilio Civit.

El coro de niños lo recibió cantando y luego una niña le entregó un ramo de flores. Emocionado, Cantinflas acarició a la pequeña y exclamó: “Ustedes me gustan mucho... Hay muchas guerras... Cuídense...”

Momentos después fue abordado por la prensa que lo interrogó. Pasaron 15 minutos de su llegada; una multitud coreaba el nombre de su ídolo y se arrimaba para saludarlo, así llegó hasta un auto que lo estaba esperando acompañado por cuatro patrulleros y desde allí partieron.

Ciudadano honorífico

El automóvil salió a toda velocidad por la calle Independencia hasta la avenida San Martín con destino a la Municipalidad de la Capital. Era esperado por el intendente, el vicecomodoro Ricardo Milán, quien lo declaró huésped de honor. Cantinflas venía con una misión solidaria.

Desde muchos años atrás el actor realizaba obras de filantropía en favor de los pobres y los enfermos y contra el hambre. Además, realizó cientos de obras en favor de los más necesitados.

En el municipio se le entregó un recordatorio y hablaron las autoridades destacando su labor.

Minutos después la comitiva encabezada por el actor azteca y la caravana de automóviles se dirigió hasta el Plaza Hotel, en un corto recorrido por la ciudad. Al llegar, firmó ciento de autógrafos al público que lo esperaba en la puerta.

Estreno cantinflero

La anunciada presentación de Cantinflas en los cines Lavalle y Cóndor, para el estreno de su película originó una gran concentración de espectadores que llegaron a la calle Lavalle, que se encontraba vigilada por más de 20 policías que formaron un cordón ante la llegada de Moreno.

La gente, entusiasmada ante la presencia del cómico, vitoreó clamorosamente su nombre y lo aplaudió en repetidas ocasiones.

Una vez en la sala subió al escenario, donde fue presentado por el locutor Tito Pagés y después agradeció al pueblo de Mendoza la acogida que le había brindado y subrayó el afecto que siente por los niños.

Dijo por último que su misión era hacer feliz a las personas. Después de estas emotivas palabras, el titular de THADI, institución de bien público, le entregó una medalla recordatoria. Todo lo recaudado en esa presentación fue donado a esa asociación.

A la salida, luego de proyectado el film, la banda de la Policía de Mendoza interpretó algunas canciones de sus películas. Cantinflas tuvo un gran gesto: caminó hacia donde estaban los músicos y los saludó uno por uno en señal de agradecimiento.

Poco después el cómico se dirigió al cine Cóndor para seguir con el evento. Era más de la medianoche cuando finalizó la otra función y a la mañana siguiente Cantinflas partió de nuestra ciudad. Como siempre, sonreía.

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