En retrospectiva, la carrera de Gonzalo Higuain ha sido soñada para cualquiera que alguna vez soñó con ser futbolista profesional. El 9 de 32 años ha pasado por los clubes más grandes del mundo y ha sido uno de los referentes indiscutidos de la selección argentina. Sin embargo, y lamentablemente, muchos de los que pudimos verlo jugar lo recordaremos más por sus fracasos que por sus logros, en parte porque el goleador desperdició chances únicas para pasar a la historia grande del fútbol.
En la actualidad, el Pipita transita los últimos años de su carrera; factor que influyó en su decisión de aceptar la oferta del Inter Miami, equipo estadounidense que le ofreció la tentadora propuesta de ser el jugador mejor pago de la Major League Soccer, primer división de competencia para el fútbol del país del norte.
"Me siento bien, entero como jugador. Me motivó para probar una nueva liga. Quiero mostrar que estoy vigente", había declarado a días de viajar para conocer su nuevo equipo. Sin embargo, su debut con la camiseta del club propiedad de David Beckham, que desembolsará más de 7 millones de dólares por temporada para pagarle el sueldo, no fue para nada como lo imaginaba.
Cuando el partido promediaba los 75 minutos, y con el marcador 2 a 0 a favor de Philadelphia Union, Higuain tuvo la oportunidad de debutar en la red con un penal que tomó decidido. Sin embargo, el disparo fue bastante malo y la pelota se elevó demasiado por encima del travesaño rival, como en aquella fatídica final de Copa América que marcó su futuro con la selección nacional. Como si fuera poco, no le cayó nada bien el festejo de los jugadores rivales ante el penal errado, y no tuvo mejor idea que increpar a uno de ellos. Finalmente, el resultado fue 3 a 0 para el equipo local.