La Biblia junto al calefón

2 Abril de 2018 - 13:07

1522679929857
1522679929857

2 Abril de 2018 / Ciudadano News / Notas

Lo hemos sabido siempre. Que Cambalache es una muestra genial de cómo la buena poesía describe la realidad mejor que un tratado de Sociología.

No soy un moralista ni me considero mejor ni peor que nadie. Pero hay actitudes que me gustan y otras que no. Así de simple.

Eso fue lo que pensé cuando el sábado pasado, por la noche, estaba viendo el programa de la señora Mirtha Legrand. El tango de Ernesto Santos Discépolo me comenzó a sonar en la cabeza:

Que el mundo fue y será una porquería, ya lo sé, / En el quinientos seis y en el dos mil también; / Que siempre ha habido chorros, / Maquiávelos y estafáos, / Contentos y amargaos, valores y dublé.

Ya hemos escrito que la televisión es pura imagen. Una que viene reemplazando a la reflexión que produce la lectura. Pero lo de la noche del sábado en el conocido programa, me permitió evocar a los personajes tangueros nombrados en otros tangos. Los que se me empezaron a representar.

Para empezar, la elección de los comensales me pareció inspirada en el famoso tango. Aunque con un marcado beneficio para el lado oscuro. El de la porquería.

Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor, / Ignorante, sabio, chorro, generoso, estafador. / Si uno vive en la impostura / Y otro roba en su ambición, / Da lo mismo que sea cura, / Colchonero, rey de bastos, / Caradura o polizón.

Allí estaban, sentados: la bataclana, la percanta, el cafiolo y el cagatintas. También, para contrarrestar, estaba sentada una Madre de Malvinas. De ella emanaba la luz de quien ha aceptado la inmolación de su hijo en una guerra por su Patria.

Mezclaos con Stavisky van don Bosco y la mignon, / Don Chicho y Napoleón, Carnera y San Martín. / Igual que en la vidriera irrespetuosa / De los cambalaches se ha mezclao la vida, / Y herida por un sable sin remache / Ves llorar la biblia contra un bandoneón.

Cada uno actuó su papel acorde a sus respectivos antecedentes. Por un lado, se destacó la humildad, el valor y la resignación de la Madre. Por el otro, las serias acusaciones lanzadas por la bataclana.

Tampoco faltó que el fiolo, fiel a su tradición de traidor y de cobarde, huyera y se escapara.

Seguramente, los dichos de la bataclana repercutirán y serán replicados en programas similares y afines. Nosotros preferimos quedarnos con la presencia, la actitud y la esperanza de la Madre.

Siglo veinte, cambalache, problemático y febril, / El que no llora no mama y el que no roba es un gil. / ¡Dale nomás, dale que va, / Que allá en el horno te vamo a encontrar! / ¡No pienses más, tirate a un lao, / Que a nadie importa si naciste honrao! / Si es lo mismo el que labura / Noche y día como un buey / Que el que vive de las minas, / Que el que mata o el que cura / O está fuera de la ley.

Últimas noticias