¿Ya somos 'Costa Pobre'?
3 Septiembre de 2018 - 20:48
3 Septiembre de 2018 - 20:48
3 Septiembre de 2018 / Ciudadano News / Nacionales
Sabemos de la utilidad de la historia para entender el presente y hasta para predecir el futuro. Menos conocido es el rol de la literatura, pero siempre han existido obras literarias que describen mejor una situación compleja que un largo estudio sociológico.
Tal podría ser el caso de la novela Nostromo, de Joseph Conrad, que se desarrolla en el país imaginario de Costa Pobre, cuya economía depende de la minería de plata. La misma describe, en general, las características de los países sudamericanos de comienzos del siglo XX minados por la intervención de los EE.UU. para asegurar sus intereses económicos.
También, están consignadas las luchas entre las elites civiles locales, sus intrigas y hasta la existencia de un supuestamente "incorruptible" líder popular que tiene la receta para la salvación del país.
Tampoco faltan la figura del empresario bien intencionado, pero que solo resulta ser funcional a los intereses extranjeros. O la del sindicalista, más o menos corrupto, que piensa que todo es cuestión de pragmatismo.
Conrad nos muestra, también, cómo las malas formas de la cultura de masas producen “los jóvenes urbanos de Campo Sulaco, por ejemplo, son: morosos, ladronzuelos, vengativos y crueles”. Los describe oscilando entre el caos y la tiranía, y guiados por movimientos políticos nombrados en honor a sus líderes –Monteristas y Riberistas-. Porque en Costaguana, a pesar de que se hable de “democracia”, no hay ideas, sólo personalidades.
Pese a todo, Conrad nunca niega la posibilidad de progreso en una sociedad, pero es lo suficientemente irónico para saber que “los caminos del progreso humano son inescrutables”.
Cualquier similitud con nuestra realidad es mera coincidencia literaria.