A las 23 horas del viernes 3 de febrero, los mendocinos pasaban la noche con tranquilidad. Algunos tomaban una cerveza con amigos, otros se movilizaban por la ciudad y mas de uno ya dormía. De repente, el suelo se movió y vivieron un sismo de 4.7° de magnitud.
El movimiento tuvo epicentro a 23 kilómetros al norte de la localidad de Potrerillos, a una profundidad de 15 kilómetros. Así se vivió en el Cerro Arco: