Superávit en Empresas Públicas: "Si las cuentas se hacen bien, se logran ganancias"
Aldo Abram es economista, y dialogó en Sin Verso sobre los números que publicó el INDEC en relación a enero: se logró el mayor superávit operativo desde el año 2008.
Los registros del INDEC no dejan lugar a dudas: tomando en cuenta el acumulado del año 2024, el déficit operativo de las empresas públicas argentinas se redujo en un 39,1% con respecto al 2023, siendo el menor en cinco años. Hablando en dinero concreto, este superávit alcanzó una cifra superior a los 140 mil millones de pesos.
Aldo Abram es economista y Director Ejecutivo de la Fundación Libertad y Progreso, y fue contactado por la producción de Sin Verso (lunes a viernes de 9 a 12, por Ciudadano News 91.7 y Ciudadano News Streaming). Precisamente esa fundación es la que obtuvo los números, basados en las publicaciones del INDEC. "Este resultado demuestra que si uno maneja bien las empresas públicas, puede llegar a lograr que no tengan pérdidas", dijo al principio de la charla.
"Durante décadas mantuvimos una aerolínea que no era para pobres. Y subsidiábamos las pérdidas con impuestos" (A. Abram)
Es que para lograr un saldo positivo de magnitudes similares, hay que remontarse a octubre del 2008, cuando, ajustado por la inflación, ese superávit operativo alcanzó los $163.066 millones. El tema es el presente: "Hay empresas como Río Turbio, cuyos ingresos totales son el 10% de sus gastos totales, y se calcula que el año pasado debe haber tenido pérdidas por 8 millones de dólares por mes. La situación de esa empresa es un desastre, pero hay otras, como Aerolíneas Argentinas, que pudo alcanzar ciertas ganancias", comentó.
"Esto es apenas una gotita en el océano -grafica Abram-, porque durante años, en las últimas décadas, lo único que han hecho las empresas públicas es dar pérdidas. Eso sucede porque cada vez que estatizaban o armaban una empresa pública, no era para los argentinos: era para algunos políticos, funcionarios, o amigos proveedores. Y los gremios también hicieron plata, porque para eso estaban. Lo que sí era de los argentinos era la factura que después dejaban para pagar: los contribuyentes cargaban con la deuda, cuando los recursos tuvieron destino en otras cosas", explicó el entrevistado.
"En ningún lugar de la Constitución vamos a encontrar algo que sugiera que el Estado tiene que ocuparse de la administración de lo público" (A. Abram)
Para Abram, el ejemplo de Aerolíneas es crucial: "Siempre fue caro volar por Aerolíneas. Durante décadas mantuvimos una aerolínea que no era para los pobres. Y además de dar pérdida, subsidiábamos las pérdidas con impuestos. ¿Cuál es el rol de Aerolíneas, entonces? Ninguno. La gente empezó a viajar en Argentina cuando se abrieron los cielos, cuando aparecieron las low cost. Y es algo que no tiene sentido, porque no hay ninguna empresa privada que pueda cumplir ese rol".
"En lo que respecta al manejo de las empresas, el Estado ha sido incapaz de cumplir con su función con un mínimo de eficiencia" (A. Abram)
Y suma un ejemplo más: "Tenemos un hospital en el medio de una provincia muy pobre. Obviamente, no vas a privatizarlo y luego imponer una clínica privada allí, porque probablemente nadie vaya a querer hacerlo. Eso que se hace cada día es lo que tiene que hacer el Estado".
Superávit versus gobiernos ineficientes
El economista aclara, desde el principio, que no se está refiriendo a ningún gobierno en particular, pero para su modo de ver, las distintas gestiones han sido incapaces de sumar eficiencia al manejo de las empresas públicas: "En ningún lugar de la Constitución vamos a encontrar algo que sugiera que el Estado tiene que ocuparse de la administración de los organismos públicos. Nosotros votamos políticos para que entren al gobierno. Firmamos, aceptamos y convivimos bajo esas normas. Pero en lo que respecta al manejo de las empresas, el Estado ha sido incapaz de cumplir con su función con un mínimo de eficiencia", explica Abram.
"Hablamos de ecología, nos llenamos la boca hablando de ecología, y tenemos una mina de carbón que pierde el 90% de lo que gasta" (A. Abram)
"Sin embargo, ellos parecían ser capaces de hacerlo y por eso estatizaban empresas públicas, y hacían alarde de manejar eficientemente esas empresas, cuando jamás habían manejado ni un quiosco. ¿No suena raro eso? ¿No deberían haberse dedicado primero a cumplir con lo que manda la Constitución, que es para lo que los votamos? Claro, de otro modo, no se ganaría tanta plata. Puedo nombrar a cualquier director de una empresa pública, y ahí tenemos el ejemplo", dice, enfático, el economista.
"Hay cosas que no tienen ningún sentido, pero lo que hay que hacer es privatizar lo privatizable, y el resto cerrarlo. No hay nada más contaminante en el mundo que una mina de carbón. Hablamos de ecología, nos llenamos la boca hablando de ecología, y tenemos una mina de carbón que pierde el 90% de lo que gasta. Si quieren la mina, que la tenga Santa Cruz, que la mantengan ellos. Pero no podemos seguir pagando pérdidas de empresas públicas", explica Aldo Abram.