Este fin de semana, el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, anunció en la mesa de Mirtha Legrand que se reactivará el Proyecto Patagonia, el ambicioso plan que busca trasladar la sede administrativa nacional de la Ciudad de Buenos Aires hacia la Patagonia, específicamente a Viedma y Carmen de Patagones. Este proyecto ha estado en discusión desde la década de 1980 y, aunque ha tenido avances y retrocesos, la iniciativa vuelve a cobrar fuerza en el marco del Consejo de Mayo, donde se espera que reciba la atención que merece.
Según Torres, la propuesta será presentada al Senado, donde confía en que sea tomada en serio por los legisladores. El gobernador argumenta que el Gobierno nacional se muestra dispuesto a respaldar esta iniciativa, lo que podría facilitar su discusión y posible aprobación. "Todos los países modernos han trasladado su capital. Australia, Estados Unidos, Brasil lo hicieron", destacó Torres durante la entrevista, subrayando que existe un precedente internacional que justifica esta ambición. Para el gobernador, este momento representa una oportunidad única para avanzar en el proyecto, que ha trascendido las divisiones políticas y ha generado interés en diversos sectores de la sociedad argentina.
Torres enfatizó que la descentralización de la capital no solo es un tema administrativo, sino que también es crucial para la economía y la justicia. Según sus declaraciones, "tenemos una necesidad muy grande de descomprimir" la concentración de funciones en Buenos Aires, que muchas veces limita el desarrollo de otras regiones del país. La propuesta, según el gobernador, no solo busca un equilibrio en la distribución de recursos, sino que también tiene el potencial de fomentar el crecimiento en las provincias. "La descentralización de la capital es una de las discusiones más importantes que hay que dar", afirmó, en un llamado a repensar el modelo de gobernanza en Argentina.
En su intervención, Torres también abordó el impacto que tendría esta mudanza en el sistema judicial, indicando que más del 90% de los gastos judiciales se ejecutan en la Capital. La posibilidad de que las sedes judiciales se trasladen a la Patagonia podría generar una mayor equidad en el acceso a la justicia y un mejor aprovechamiento de los recursos. Además, el gobernador añadió que la descentralización no solo facilitaría un régimen impositivo más amigable, sino que también beneficiaría la producción y el empleo en las provincias.
A pesar de la ambiciosa naturaleza del proyecto, Torres estimó que el proceso de mover las sedes administrativas federales podría llevar entre 10 y 12 años. Esto se debe a la inversión significativa en infraestructura necesaria para hacer que la nueva capital funcione de manera eficiente. "Estamos hablando de un esfuerzo a largo plazo, que implica planificación y colaboración entre diferentes niveles de gobierno", aclaró el gobernador. Es fundamental que se establezcan las bases adecuadas para garantizar que la transición sea exitosa y beneficiosa para toda la nación.

