¿Fetos abortados? Rompiendo mitos sobre el origen de las vacunas

Las redes sociales suelen ser el vehículo donde se replican muchas noticias falsas. En la nota, desterramos uno de estos mitos

Noelia Castro Bonamico

Por Noelia Castro Bonamico

28 Junio de 2021 - 14:50

vacunas
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28 Junio de 2021 / Ciudadano News / Nacionales

A lo largo de los años son muchos los mitos que se generaron en torno a las vacunas. Ahora que las campañas de vacunación contra el COVID-19 avanzan de forma masiva, vuelven a surgir en redes las noticias falsas alrededor de las inmunizaciones. 

Las teorías conspirativas alrededor de las vacunas han existido durante décadas, pero estas se han multiplicado durante el último año desde que la comunidad científica creó el antídoto contra el coronavirus.

Por desgracia, la desinformación y los ataques dirigidos a los científicos ensuciaron los avances. Algunos de esos rumores, que volvieron a resurgir recientemente, indicaban que las vacunas se realizaban con “fetos abortados", algo que es falso. Lo cierto es que detener la propagación del virus exige no solo la aplicación masiva y global de vacunas, sino también de una potente contraofensiva contra los movimientos antivacunas.

La versión de que las vacunas poseen células de fetos abortados surgió luego de que apareciera en redes una supuesta respuesta a un pedido de acceso a la información pública hecho a la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT). La entidad afirmó que esas vacunas poseen “líneas celulares MRC-5 y WI-38, ambas compuestas por fibroblastos tomados de pulmón de feto humano”, según publicó el medio Chequeado.com.

El Ciudadano le consultó al médico toxicólogo, director del Observatorio de Salud Pública de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) Sergio Saracco, sobre este rumor. Al respecto, el especialista expresó: "Es una locura más de las redes sociales, circula por los movimientos antivacunas y es completamente falaz", indicó.

"Este rumor surgió el año pasado, ya lo hemos desmentido muchas veces y es algo que está en las campañas para desprestigiar", reafirmó Saracco.

En ese sentido, el profesional sanitario indicó que estas versiones falsas "impactan de forma negativa en las vacunaciones. Lo viven en Estados Unidos y Rusia, por las personas que rechazan las vacunas. Pero, quien decide no vacunarse pone en riesgo su vida y la de su familia, ya que las vacunas protegen a quienes están inmunizados".

"Quienes no conocían este rumor de las vacunas, ahora dudarán, que es justamente lo que se busca, pero es completamente falso", cerró Saracco. 

Nota viral falsa que circuló en redes

Según sostiene la nota viral, las vacunas contra el coronavirus de Moderna y Pfizer, que contienen tecnología de ARN mensajero (ARNm), fueron desarrolladas con células que proceden de riñones embrionarios humanos.

La fake news agrega: “Las partes del cuerpo de un bebé abortado siguen siendo cosechadas y convertidas en líneas celulares para el desarrollo de vacunas y otros productos farmacéuticos”.

Cuáles son los ingredientes de una vacuna

Las vacunas contienen fragmentos minúsculos del organismo causante de la enfermedad, o las 'instrucciones' para hacer esos fragmentos. Asimismo, están compuestas por ingredientes para mantener la seguridad y la eficacia de la vacuna.

Estos últimos se incluyen en la mayoría de las vacunas y se han utilizado durante decenios en miles de millones de dosis de vacunas.

Según informa la Organización Mundial de la Salud, cada componente de una vacuna cumple una finalidad específica, y cada ingrediente se somete a diversas pruebas durante el proceso de fabricación. En ese proceso se verifica la seguridad de los ingredientes.

Antígeno

Todas las vacunas contienen un componente activo (el antígeno) que genera una respuesta inmunitaria, o las instrucciones para producir ese componente activo. El antígeno puede ser una pequeña parte del organismo causante de la enfermedad, por ejemplo, una proteína o azúcar, o bien el organismo completo atenuado o inactivado.

Conservantes

Los conservantes impiden que la vacuna se contamine cuando se abre un vial que se utilizará para vacunar a más de una persona. Algunas vacunas no tienen conservantes porque se almacenan en viales monodosis y se desechan tras su administración. El conservante más comúnmente utilizado es el 2-phenoxyethanol. Se lo ha usado durante muchos años en algunas vacunas, así como en una serie de productos para cuidados infantiles, y su uso en las vacunas es seguro porque posee muy baja toxicidad en seres humanos.

Estabilizantes

Impiden que se produzcan reacciones químicas en la vacuna y evitan que los componentes de la vacuna se adhieran al vial. Los estabilizantes pueden ser azúcares (lactosa, sacarosa), aminoácidos (glicina), gelatina y proteínas (albúmina humana recombinante, derivada de levaduras).

Sustancias tensioactivas

Las sustancias tensioactivas mantienen mezclados todos los ingredientes de la vacuna. Esas sustancias impiden que los elementos presentes en la forma líquida de la vacuna se asienten o se aglutinen. También se las suele utilizar en alimentos, por ejemplo, en los helados.

Sustancias residuales

Las sustancias residuales son ínfimas cantidades de diversas sustancias utilizadas durante la fabricación o producción de la vacuna, que no son ingredientes activos en la vacuna final. Las sustancias variarán en función del proceso de fabricación utilizado, y pueden incluir proteínas de huevo, levaduras o antibióticos. Las trazas residuales de esas sustancias que se podrían encontrar en una vacuna son tan ínfimas que se las debe medir como partes por millón o partes por mil millones.

Diluyente

Un diluyente es un líquido utilizado para diluir una vacuna en la concentración correcta, inmediatamente antes de su uso. El diluyente de uso más generalizado es el agua esterilizada.

Coadyuvante

Además, algunas vacunas contienen coadyuvantes. Este componente mejora la respuesta inmunitaria a la vacuna, bien sea reteniendo la vacuna en el lugar de la inyección durante más tiempo, o mediante la estimulación de células inmunitarias locales.

El coadyuvante puede ser una ínfima cantidad de sales de aluminio (por ejemplo, fosfato de aluminio, hidróxido de aluminio o alumbre potásico). Se ha demostrado que el aluminio no ocasiona ningún problema de salud a largo plazo; de hecho, las personas ingieren aluminio comúnmente a través de comidas y bebidas.

 

 

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