La crisis en Fate escaló a un nivel de alerta de seguridad nacional. La compañía advirtió a la Autoridad Regulatoria Nuclear que, debido a la toma de su planta en San Fernando por el gremio SUTNA, no puede garantizar la custodia de un acelerador de electrones con material radiactivo.
Tras el fallo judicial que frenó el desalojo, el presidente de la firma, Javier Madanes Quintanilla, aseguró que la falta de acceso al predio impide cumplir con los protocolos de seguridad radiológica. Mientras el conflicto laboral por el cierre de la fábrica continúa, la incertidumbre sobre el control de estos equipos técnicos genera una preocupación que trasciende lo gremial.