Gabriel Carrizo, el jefe de “los copitos”, el grupo de vendedores de algodón de azúcar acusado de organizar el intento de homicidio contra la vicepresidenta Cristina Kirchner, aseguró que los chats en su teléfono que lo relacionan con el atentado son “bromas”. Las declaraciones las hizo en una ampliación de indagatoria ante la jueza María Eugenia Capuchetti y el fiscal Carlos Rívolo.
Una serie de mensajes se descubrieron en el celular relacionados con el suceso. En la madrugada del intento de asesinato y los días siguientes, Carrizo envió textos a conocidos ufanándose de ser quien planifió el ataque y asegurando que Cristina Kirchner “ya está muerta”.
Carrizó fue trasladado a los tribunales de Comodoro Py. Allí, amplió su indagatoria respecto a los chats. En esta aseguró que fueron provocaciones enviadas a un grupo de Whatsapp llamado “Los Girosos”, quienes tienen simpatía o afinidad con el kirchnerismo.
El abogado del acusado, Gastón Marano, comentó que su cliente envió los mensajes “porque sabía que los que los iban a recibir iban a reaccionar”. Al mismo tiempo, aseguró que el procesamiento de Carrizo fue “apresurado” y que el imputado ahora debe esperar al juicio oral y público “para que quede claro que es inocente”.
La ampliación de indagatoria fue ordenada por la Cámara Federal luego del hallazgo de nuevos chats en su teléfono. “Nos encontramos aquí frente a elementos de prueba novedosos, que fueron incorporados -como tales- con posterioridad a la recepción de la declaración indagatoria de los imputados”, expresó la Cámara en ese momento. Sin embargo, la feria judicial demoró su realización.