Este sábado 2 de abril se cumplen 40 años del desembarco argentino en las Islas Malvinas, suceso que marcó el origen de la guerra y cuyas consecuencias aceleraron el fin de la última dictadura militar. Edgardo Esteban, periodista, escritor y excombatiente resaltó que en este nuevo aniversario que hay que seguir trabajando en la soberanía y en Malvinas como una cuestión de Estado.
En un mano a mano con Ciudadano News, el director del Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur, sostuvo que más allá de las efemérides, "Malvinas tiene que ser todos los días, tiene que ser una cuestión de Estado. Hay que trabajar, no pensando solamente en lo que pasó, sino en cómo construimos un futuro".
A 40 años del inicio del conflicto bélico, Esteban insistió en la necesidad de trabajar para ver "cómo recuperamos concretamente nuestras islas", poniendo como faro "la soberanía. Lamentablemente, a veces estamos polemizando por otras cosas y ese es el motivo fundamental que tenemos que defender, trabajar y construir".
Al respecto, refirió que el camino para recuperar las Malvinas es a través de la política y la diplomacia "al máximo nivel". "Tenemos que trabajar intensamente en Naciones Unidas y exigir el diálogo", remarcó el comunicador.
La Patria Grande
Uno de los aspectos que destacó Esteban fue la necesidad de insistir en la Patria Grande, en esa pertenencia de las naciones latinoamericanas. Al respecto, sostuvo que para la recuperación de las islas se debe "trabajar desde la paz con convicción", pero también en la "construcción de la Patria Grande en los países de la región. Se ha olvidado esa parte de nuestro territorio y, en definitiva, Malvinas, además de ser argentinas, son parte de América Latina".
Así las cosas, resaltó que hay en todo el territorio nacional 482 monumentos y más de 200 murales en clubes de barrio. "Hay una identidad, una pertenencia", reconoció, aunque advirtió que cree que todavía ese conocimiento es poco profundo.
"Nadie se pregunta quién fue Luis Elías Vernet (primer comandante político y militar argentino de las Islas Malvinas), que había una población de 150 personas, con 23 familias, la primera ocupación, que tenía un lugar donde había actividades culturales. Hasta un piano había en Malvinas. Que allí nació Matilde Malvina Vernet (primera persona de la que se tiene registro oficial que nació en las islas, descendiente de padres argentinos. Es decir, hubo un mundo del que nada no se conoce", reflexionó.
En ese sentido, agregó que generalmente se habla "mucho" de Malvinas, pero solo del contexto de los excombatientes y lo que fue la guerra. Sin embargo, "es mucho más que eso".
"No dejo de reivindicarlo, al contrario, estoy potenciando ese momento y esa vivencia. Tenemos que, a partir de estas efemérides, darles esa alternativa, hablar de soberanía y de lo que significa Malvinas como parte de nuestra historia", refirió Esteban.
"Somos muy de efeméride los argentinos", remarcó e insistió en que Malvinas "no es solamente los 2 de abril".
"Malvinas también es democracia. Tenemos que profundizar ese vínculo con la democracia y transmitírselo a los jóvenes, incorporándoles esa pasión con nuevas herramientas, con tecnología. Para ellos, hasta la propia guerra es lejana. Para un chico de 17, 18, 20 años, hablarle de una guerra del 82, es complejo también", reconoció.
El momento del reclamo
Al referirse a las tareas diplomáticas, el periodista explicó que "hay que mantener una constancia en la construcción del reclamo de soberanía, la concientización en el país, lo que significa la pertenencia de Malvinas y trabajar con los vínculos, en la región y la Patria Grande".
Así las cosas, remarcó que Reino Unido no reconoce que "usurparon una tierra que es ilegítima y ahí, Estados Unidos es su aliado incondicional. Tenemos que entender que hay interés políticos".
En ese sentido, indicó que actualmente que el Reino Unido no esté en la Unión Europea, es un factor histórico importante y que, así como ocurrió con otros casos como cuando Panamá recuperó el Canal de Panamá, "en algún momento, va a haber alguna acción que tenemos que aprovechar para recuperar las islas. Hay que seguir trabajando permanentemente. Por eso tiene que ser una política de Estado".
El regreso de los héroes
Una vez que terminó la guerra, al momento de regresar los soldados al continente, Esteban ilustró con una alegoría futbolística que el humor social era similar al de haber perdido la final de un Mundial o quedado afuera en las eliminatorias, como fue el reciente caso de la Selección de Italia, con el consecuente sabor amargo de la derrota que incide un país netamente futbolero.
"La sociedad sintió esa derrota como si fuese la final de un partido, porque hubo una campaña: 'Estamos ganando, estamos ganando' y, de repente, se dijo: 'Nos rendimos'", contó.
Y agregó: "Fue tan fuerte, que fue la transición a la democracia. La dictadura se tuvo que ir y tuvo que ceder ese espacio para que llegara el voto popular. Dolió mucho en una sociedad que no entendió a los excombatientes y que nos hicieron callar, porque nos pidieron que no habláramos. A la vez, no queríamos hablar y éramos como lejanos, extraños. Se nos escondió, se nos marginó y se nos olvidó".
"Siempre digo que llegué a mi casa y esperaba que nos recibiera toda la Argentina", contó y refirió que "no entendía" porque en las películas se suele ver la bienvenida que se le da a los héroes "y acá nadie nos recibía, nadie quería".
Al respecto, acotó: "El silencio fue eterno para nosotros, porque teníamos 18 o 19 años. Veíamos con la carga de la muerte en un contexto del tiempo y un tiempo de vida que no correspondía. Empezó un poquito a verse, una pequeña lucesita de reconocimiento en los '90, después se profundizó. Hoy, la historia cambió".
En ese sentido, remarcó que la posguerra "fue tan dura o más dura que la propia guerra", explicando así, entre otras, que las problemáticas de suicidios, estrés postraumático, depresión o consumo de drogas, no son solo una cuestión de los soldados que estuvieron en Malvinas, sino de cualquier combatiente.
Así, dijo que no le gusta que lo cataloguen como sobreviviente porque "yo vivo, aprendí a convivir. Soy un amante profundo de la vida porque sé que la muerte existe. Me aferro la vida, pero la posguerra fue muy dura, muy injusta y creo que a muchos fue lo único que les dejó Malvinas. Tenemos que trabajar para que haya algo más que la guerra. Y es difícil, ya que a este tiempo ya tenemos 60 años".
Iluminados por el fuego
Con respecto a su libro y posterior película Iluminados por el fuego, Esteban reconoció que "ahora no lo volvería a escribir. Hoy, en este contexto, escribiría un libro de Malvinas sobre soberanía".
Sin embargo, reconoció que "fue una necesidad", ya que había regresado de la guerra y "tenía muy próxima la tragedia, lo que vivimos, porque la guerra es tragedia, es difícil, uno ve la destrucción".
"Para mí fue exorcizar los fantasmas. No escribí un libro para que se hiciera una película. Escribí un libro por una necesidad que fue colectiva", admitió.
El regreso a las islas
Desde que regresó de la guerra, Esteban fue cinco veces a Malvinas. "Fui el primero que volvió en el '99, cuando detienen a Pinochet en Inglaterra y ahí aparece la posibilidad de retornar", contó.
Al respecto, dijo que fue allí cuando se dio cuenta de que "la guerra había quedado atrás".
Las veces posteriores, regresó por trabajo. "Voy a volver, ojalá. Un sueño antes de morir es ver la celeste y blanca flamear", añoró.
Informe especial: Gabriel Landart y Cecilia Bizzotto