Triple crimen en Florencio Varela e instalación de una nueva era del delito en Argentina
En el programa Sin Verso fueron analizados el triple crimen de Florencio Varela, la escalada de violencia inspirada en cárteles y la instalación de una "nueva era del delito" en Argentina.
Así lo consideró en el programa Sin Verso, de Ciudadano.News, el especialista en Seguridad Luis Vicat, quien señaló que "la causa ha entrado en un "ritmo de vertiginosidad interesante", acelerándose notablemente tras una fase inicial considerada "muy lenta" y con "algunas desprolijidades".
En cuanto a la carátula de la causa, Vicat indicó que "pese a las intensas sospechas de que el crimen está ligado al narcotráfico, formalmente se mantiene como 'triple homicidio agravado por unas ciertas condiciones".
Narcofemicidio, un término con connotaciones políticas
Después expresó que el término "narcofemicidio" fue sugerido por figuras políticas (incluido el gobernador de la provincia de Buenos Aires Axel Kicillof) "para denominar el crimen, buscando asociar la violencia de género con el narcotráfico".
En ese sentido opinó que "un crimen solo es femicidio si ocurre "en razón del género", es decir, si las víctimas fueron torturadas y muertas por ser mujeres".
Pero expertos legales sostienen que, si las víctimas hubieran sido varones, "les hubiera pasado exactamente lo mismo". Por lo tanto, según el especialista, el homicidio se produjo no por su sexo, sino porque las víctimas hicieron "algo reprochable desde el punto de vista narco", siendo el asesinato la "represalia correspondiente".
Vicat también respondió acerca de la brutalidad y el salvajismo de los crímenes, sobre lo cual expresó que se interpreta como la "presentación en sociedad con toda la furia" de una organización criminal. Se considera que los perpetradores son un "grupo de segunda con ganas de jugar en primera" dentro de la escena del narcoterrorismo. Y en este caso, la violencia extrema es un mensaje aterrador.
¿Qué busca el personaje conocido como "Pequeño J"?
En otro tramo de la entrevista, Vicat se refirió al personaje conocido como "Pequeño J", a quien describió como una "construcción" más allá de un "posadolescente con alguna psicopatía", típico de los jefes narcos de pequeña escala. Se cree que intenta ocupar el lugar de su padre, quien perteneció a la banda de "Los Marqueses" en Bolivia. Su perfil público y la brutalidad de sus acciones son inusuales para un capo que busca consolidarse, según el entrevistado.
También detalló que la "atracción mediática" generada por la brutalidad del hecho podría ser contraproducente. Los grandes capos de la mafia buscan el "perfil más bajo posible" para operar sin ser detectados. Es probable que el alto perfil mediático y la furia generada hayan "disgustado a los grandes narcotraficantes" del país.
Argentina, en la fase de copamiento por los narcotraficantes
Después, el especialista detalló cómo actúan los narcos para tomar un territorio y hacer sus negocios, sobre lo cual dijo que, según los analistas, "la instalación del narcotráfico en un país funciona en tres fases".
"La primera es un estudio de mercado e instalación, como ocurrió en la Argentina a mediados de los 80. Luego viene la penetración (marcada por hechos como la masacre de Flores), y finalmente la tercera fase, el copamiento, en la que nuestro país está ingresando", explicó.
Esta tercera fase implica que los "territorios hoy son inexpugnables" y conduce a un "estado paria", con una escalada de violencia y control territorial, según Vicat.
Finalmente, aseguró que las declaraciones de los familiares deben analizarse desde lo subjetivo, entendiéndolas como un "discurso... desde la frustración, desde el dolor", aunque en algunos aspectos ese discurso pueda no ser procesalmente o fácticamente correcto.