El abuelo de Aralí Vivas, la niña de 8 años asesinada la semana pasada en Córdoba, reforzó la hipótesis de los abusos que sufrió la nena y señaló la existencia de "fiestas negras" en la vivienda donde ella y sus hermanos vivían.
Según publicó Noticias Argentinas, Omar Rauch, abuelo de la víctima, detalló que a su nieta la "violaron y mataron en ese momento" y que después prendieron fuego la vivienda para ocultar el crimen.
Al respecto, refiriéndose concubino de la madre de la nena, Ezequiel Simeone, y su amigo, Cristian Hernán Varela, ambos detenidos, Rauch consideró que "lamentablemente es posible que no sepamos cuál de los dos la abusó, pero los dos están implicados... La investigación está casi concluida".
En las últimas horas habían trascendido elocuentes datos dados a conocer por el fiscal Oscar Grieco, quien resaltó que "la menor fue asesinada para tapar un delito precedente", que podría tratarse de un abuso sexual y agregó que hay "testimonios de dichos espontáneos" de uno de los acusados, quien aseguró que "era costumbre abusar de esa niña".
En ese sentido, Rauch explicó que cuando su hija Rocío, la mamá de Aralí, no se encontraba en la vivienda, se realizaban "fiestas negras".
En cuanto Rocío, quien se encuentra detenida por el delito de omisión de cuidados, manifestó en diálogo con El DoceTv que ya no tenía problemas con las drogas: "Fue sometida a una serie de estudios y pericias de los especialistas antes de que le devuelvan los niños".
A su vez, intentó defenderla al destacar que el día anterior había viajado hasta otra localidad cordobesa para pedirle al padre biológico de la menor que pague la cuota alimentaria. "Mi hija no es culpable pero tampoco es inocente", expresó.
Con información de Noticias Argentinas

