La reforma laboral busca otorgar previsibilidad a las PyMEs mediante una mayor claridad en la disolución de contratos. Juan Pablo Diap, asesor de CAME, señala que, aunque la norma ofrece beneficios para la registración, no erradica por completo el empleo informal.
Para el sector, el avance más significativo es el control de los intereses judiciales, que hoy resultan "catastróficos" para el capital de trabajo. No obstante, advierten que ciertos cambios en el derecho colectivo podrían generar conflictos constitucionales. La clave para las empresas será aprovechar las certezas en el derecho individual sin descuidar la seguridad jurídica.