Polémica

Nahir Galarza pidió una segunda oportunidad y cuestionó su condena perpetua

Nahir Galarza, detenida por el crimen de Fernando Pastorizzo, reflexionó sobre la falta de justicia en su caso. Cuestionó el trato recibido tanto por la sociedad como por el sistema judicial.

Ciudadano.News

Por Ciudadano.News

7 Marzo de 2025 - 10:54

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7 Marzo de 2025 / Ciudadano News / Judiciales

Han transcurrido más de siete años desde que Nahir Galarza fue arrestada y condenada por el asesinato de su novio, Fernando Pastorizzo, un caso que conmocionó a la sociedad argentina. 

El crimen, ocurrido en la madrugada del 29 de diciembre de 2017 en Gualeguaychú, resultó en una condena perpetua para Galarza, ratificada en 2024 por la Corte Suprema. Ahora, a los 26 años, Galarza hizo un balance de su proceso judicial, denuncia la falta de justicia en su caso y reitera su arrepentimiento, apuntando a los aspectos que considera han sido mal manejados tanto por la justicia como por los medios.

En una reciente entrevista, Galarza expresó su frustración por no haber recibido "el beneficio de la duda" y acusó tanto a la sociedad como al sistema judicial de haberla condenado desde el principio sin considerar su versión de los hechos. 

"Jamás se me dio una oportunidad para defenderme adecuadamente", dijo, asegurando que su vida cambió radicalmente tras los años en prisión. 

Galarza, quien a los 18 años cometió el crimen, comentó que realizó un trabajo profundo en su salud emocional y psicológica, lo que le permitió tener una visión más clara de su vida y de los eventos que la llevaron hasta donde está.

La condena social y la falta de empatía

Galarza criticó abiertamente lo que considera una condena social, en la que fue etiquetada como "la asesina" sin espacio para su defensa. 

"Siempre fui la asesina que mató a su novio porque lo quería dejar, pero nadie escuchó mi versión", agregó. Según ella, nunca se tuvo en cuenta el contexto de violencia de género que sufría por parte de Fernando, lo cual, según su testimonio, fue parte fundamental de los hechos. 

"Me decían que mentía, pero existen pruebas, como la carta en la que Fernando me pedía disculpas por sus agresiones", explicó.

La joven también denunció que la forma en que se trató su caso en los medios fue un factor determinante en la construcción de una imagen pública negativa, sin un análisis imparcial de las pruebas presentadas. "Los medios de comunicación me etiquetaron sin considerar el contexto o las pruebas que presenté sobre la violencia que sufrí", aseguró.

El pedido de revisión de su condena

En cuanto al proceso judicial, Galarza dejó en claro que está considerando solicitar una revisión de la condena. 

Según su relato, no se tuvo en cuenta su testimonio ni las pruebas que podrían haber cambiado el rumbo del juicio. "Quiero que la Justicia sea justa conmigo. A pesar de estar en prisión, no pierdo mis derechos como persona", declaró. Este reclamo también está motivado por lo que considera una diferencia de trato entre su caso y el de otras reclusas en situaciones similares.

Galarza destacó que existen casos de mujeres condenadas por homicidio agravado por el vínculo a penas mucho más leves, como 14 o 15 años, lo que según ella demuestra una disparidad de trato. "¿Por qué mi caso es tan mediático y el de otras no?", se preguntó, señalando la diferencia en la atención pública entre su caso y otros similares.

La filtración de su intimidad

Otro punto crítico en la denuncia de Galarza fue la filtración de su intimidad durante el proceso judicial. Aseguró que un video grabado cuando tenía 16 años y que fue difundido sin su consentimiento, nunca fue debidamente protegido por las autoridades judiciales. 

"A nadie le importó que yo fuera menor de edad ni que se violara mi privacidad", lamentó. Galarza también hizo referencia a otros incidentes similares, como la filtración de videos de una Cámara Gesell que le realizaron a la misma edad, y cuestionó la ética de la Justicia en estos casos.

"No sé quién fue la persona que lo difundió (al video), pero sí te puedo decir que fue alguien de la Justicia", indicó.

Además, criticó el manejo de su celular durante la investigación, denunciando que la perito encargada del análisis del dispositivo no tenía la formación adecuada y fue forzada a realizar tareas para las que no estaba preparada. 

"El celular debería haber sido guardado bajo estricta custodia, pero estaba en una oficina accesible para cualquiera", comentó, apuntando a las inconsistencias en el proceso de peritaje.

El mensaje a los padres de Fernando Pastorizzo

A pesar de los obstáculos que enfrenta, Galarza reiteró su deseo de ofrecer una disculpa sincera a los padres de Fernando Pastorizzo. 

Aseguró que, si hubiera tenido la oportunidad de comunicarse con ellos, lo habría hecho para expresar su arrepentimiento y comprensión por el dolor que causó. "Entiendo lo que pasaron, y aunque no sé si ellos se pondrán en mi lugar, yo sí lo hice, y eso me deja tranquila", afirmó.

La joven concluyó su intervención pidiendo una revisión justa de su condena, argumentando que, al igual que otros condenados, debería tener la posibilidad de resocializarse y reintegrarse a la sociedad. 

"Me dieron una prisión perpetua que ni siquiera me da derecho a resocializarme. No quiero minimizar lo que hice, pero también tengo derechos como persona", concluyó, reiterando su convicción de que merece una segunda oportunidad.

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