Imputado por abuso y corrupción de menores, la Justicia lo autorizó a salir del país
La Justicia autorizó a Marcelo Porcel a salir del país por un casamiento. Mientras, se acumulan denuncias en su contra sobre incitación al consumo de alcohol, apuestas y abusos por parte de compañeros de su hijo.
El empresario Marcelo Porcel, hijo del fundador de Argencard y exconcesionario de la financiera OH! Buenos Aires, se encuentra en el centro de un grave escándalo judicial tras acumular 10 denuncias por presuntos abusos y corrupción de menores. Las víctimas relataron ante la Justicia una trama sistemática de manipulación y perversión.
Los denunciantes serían todos compañeros de colegio de su hijo en la exclusiva institución Palermo Chico. Pese a la severidad de las imputaciones y la oposición de la querella, el juez Carlos Bruniard y el fiscal Pablo Turano le otorgaron permiso para viajar a Punta del Este por un evento familiar hasta enero de 2026.
Fiestas "Shubidubi", alcohol y apuestas
Según los testimonios validados en Cámara Gesell, Porcel, quien se hacía llamar "El Capitán", organizaba reuniones en su domicilio de Palermo, sus oficinas céntricas y un departamento en la Torre Le Parc. Allí, presuntamente incitaba a los adolescentes a beber alcohol y les transfería dinero a billeteras virtuales para realizar apuestas online, incluso aprovechándose de la vulnerabilidad de uno de los menores con problemas de ludopatía.
La Justicia dictó una orden de alejamiento del Colegio Palermo Chico y del Club GEBA.
Los encuentros, bautizados en chats secretos como "Shubidubi", incluían desafíos denigrantes. Los relatos en el expediente describen desde "masajes" inapropiados en las piernas tras partidos de fútbol hasta ofertas de dinero a cambio de exhibicionismo y el uso de una "crema especial". Durante los allanamientos, se secuestraron dispositivos donde se habrían hallado imágenes de menores desnudos.
Aunque rige una restricción perimetral que le impide acercarse al colegio o al club GEBA, Porcel aún no ha sido indagado. El Juez argumentó "economía procesal" para esperar a todas las declaraciones, generando indignación en las familias que ven cómo el imputado cruza la frontera mientras la causa avanza lentamente bajo secreto de sumario.
La autorización para viajar a Uruguay habría sido concedida por la Justicia bajo la consideración de que no existe riesgo de fuga, que Porcel tiene arraigo en el país y que no posee antecedentes penales. El acusado permanecería en Punta del Este, a donde viajaría para asistir al casamiento de su sobrina, hasta el 5 de enero del próximo año.