Alumnas del colegio Agustiniano de San Martín, provincia de Buenos Aires, aseguraron sentirse "tristes" y "enojadas" por la viralización de fotos desnudas trucadas con Inteligencia Artificial generadas por un compañero de 15 años.
Florencia Alemán, madre que denunció el hecho ante la Justicia, e Igor Polakow, padre de otra estudiante, narraron que sus hijas se enteraron el 20 de agosto de la situación y acudieron a los directivos del establecimiento.
Las autoridades les respondieron que al tratarse de un suceso que ocurrió fuera de la institución no podían hacer nada al respecto.
Alemán señaló que, ante esa negativa, le solicitó a su hija de 16 años que le enviara todas las capturas, al tiempo que se contactó con la ONG Mamá en Línea, entidad que lucha contra el "grooming".
La asociación civil derivó a Florencia a la Fiscalía local a raíz de la contundencia de las pruebas e Interpol activó un protocolo que dio con la dirección IP del domicilio del adolescente de 15 años, desde el que mandó el CBU para juntar el dinero con las imágenes trucadas de sus compañeras.
En este sentido, la mujer sostuvo que "sabían la dirección" porque "eran muy amigos con su hija", por lo que al día siguiente radicó la denuncia ante la Fiscalía de Responsabilidad Penal Juvenil.
El rol del colegio
El colegio convocó a los padres de las estudiantes para firmar un "acta de compromiso", pero en casi dos meses no tomaron ninguna determinación contra el acusado de cometer el delito en perjuicio de las niñas.
"Eran puras reuniones diciéndonos que no podían accionar ni sancionarlo", explicó Florencia, y agregó: "Pretendían que realizara un viaje de estudios a Mendoza que estaba planeado desde abril con él y ahí nos empezamos a quejar".
Sobre el menor, contó que asiste a la escuela con horarios preferenciales al cuidado de un preceptor porque varios chicos intentaron golpearlo y lo calificó de "tímido" y "callado".
Además, la progenitora reveló que la familia del estudiante le envía mensajes con insultos a su hija y les pidió que los bloqueara.
"Este chico vino a la fiesta de 15 también", añadió Alemán y describió que la niña se encuentra "triste" y "muy angustiada". "Hoy (por este martes) fue al colegio a la mañana, pero pasó esto. Mañana no sé si irá", dijo.
"Si el colegio hubiera actuado de buena manera en un comienzo, esto no sucedía así. No se tomó la dimensión a tiempo", consideró.
Asimismo, afirmó que podría ser "cuestionada" por "llegar a esto", pero remarcó que "se le terminó la paciencia". "Los demás padres se llaman a silencio", consignó.
Por su parte, recalcó que podría haber un adulto involucrado en el ilícito, ya que el adolescente sería un "nexo" entre toda la gente que consume el material: "Creo que alguien lo está utilizando a él y a las chicas. Hay algo más grave más arriba".
En tanto, Igor Polakow, padre de otra de las alumnas, aseguró que su hija se encuentra "señalada, culpada, triste y enojada".
"En lo personal, quiero que las chicas estén bien, que terminen tranquilas sus cursadas y que se reciban felices sin que haya un compañero molestándolas", reclamó Igor, quien es otro de los denunciantes.
La causa judicial
La causa quedó en manos de Alejandra Novoa, de la Fiscalía de Responsabilidad Penal Juvenil, quien pidió las pericias pertinentes, así como también citó a la directora y a una auxiliar del colegio para que este viernes declaren.
Sumado a estas diligencias, Novoa pidió que se haga una auditoría de su billetera virtual para constatar las transacciones que logró al vender las imágenes.
Aunque se estima que hay alrededor de 22 alumnas afectadas, de entre 13 y 17 años, hasta el momento solo seis damnificadas realizaron una denuncia formal.
Con información de NA

