La causa iniciada por el asesinato de los adolescentes Paloma Gallardo y Josué Salvatierra, cuyos cuerpos aparecieron el 30 de enero de este año en un descampado de Florencio Varela, tomó un giro inesperado por la declaración de un testigo.
A siete meses del doble homicidio, el caso sigue siendo un misterio de difícil resolución, y el descubrimiento de lo que ocurrió ese día fatídico parece estar cada vez más lejos.
Por ahora, la causa ha sido caratulada como homicidio criminis causa, es decir, matar para cubrir otro delito.
El caso Paloma y Josué podría tener un nuevo giro
Los jóvenes desaparecieron cuando presuntamente se dirigían a un gimnasio, y sus restos fueron hallados 48 horas después en un terreno cercano, en la localidad de Bosques.
Al realizar las autopsias, de cuerdo al informe forense, se determinó que la adolescente de 16 años falleció a causa de una "lesión cerebral" provocada por una "fractura de cráneo" y un "traumatismo encéfalo craneal grave", mientras que Josué, de 14, murió como consecuencia de una "hemorragia cerebral", también con "fractura de cráneo" y "traumatismo encéfalo craneal grave".
Apareció un testigo considerado clave
Ahora, se suma un elemento más a la intrincada causa, dado que un vecino declaró que en las inmediaciones donde habrían sido asesinados los adolescentes sufrió un robo un día antes de aquel hecho.
El testigo compareció ante el fiscal Darío Provisionato, asegurando que tres delincuentes lo abordaron, uno de ellos con un cuchillo en la mano y otro con una piedra de gran tamaño, según informó el representante legal de la madre de Paloma, Aníbal Osorio, a la prensa.
Además, el vecino agregó que los malvivientes tenían una fisonomía coincidente con las personas que acostumbraban reunirse en el descampado donde se cometieron los crímenes.
De acuerdo a su relato del testigo, los sujetos le sustrajeron su bicicleta, un dato que Osorio considera "relevante", ya que se mostraría "la presencia de grupos delictivos" en la zona y en un lapso cercano a los homicidios.
Opinión del letrado de la madre de Paloma
En ese sentido, el abogado opina que "los adolescentes pudieron haber sido sorprendidos en circunstancias similares", a la vez que sostiene que las víctimas sufrieron un robo en ese lugar.
Para el letrado, "no se adoptaron medidas eficaces para preservar la escena del crimen" en las primeras horas del caso. "Hubo negligencia en la etapa inicial del proceso y se dificulta el esclarecimiento, pero tenemos fe en que estamos cerca de los agresores", indicó.
Para avanzar en la investigación se espera que este viernes declare otro testigo, mientras que se estima que arrojará más novedades el peritaje del teléfono que fue encontrado en un galpón lindero al terreno donde se descubrieron los cuerpos de Paloma y Josué.
Redactada con información de Noticias Argentinas

