La cabo M.A.G., perteneciente a la Policía Federal Argentina (PFA), fue detenida tras ser acusada de formar parte de una red de delincuentes conocidas como "viudas negras". El caso, que la implica, involucra un robo en Villa La Ñata, Tigre y llamó la atención de las autoridades y los medios debido a la naturaleza de los delitos y la identidad de la acusada.
Los hechos: un encuentro fatal en Palermo
La madrugada del 14 de diciembre del año pasado, M.A.G. conoció a su víctima en un bar de Plaza Serrano, en el popular barrio de Palermo.
Tras compartir algunas copas, el hombre aparentemente invitó a la mujer a pasar la noche en su domicilio en Villa La Ñata, partido de Tigre. Sin embargo, lo que comenzó como un encuentro casual terminó en un robo que dejó al hombre desorientado y sin varios de sus bienes de valor, incluyendo su automóvil.
Al despertar, la víctima encontró su hogar revuelto y sin los objetos sustraídos.
Investigación y detención: rastro de la viuda negra
Siguiendo la denuncia de la víctima, el fiscal Cosme Iribarren, reconocido por su participación en casos de alto perfil como el juicio por la muerte de Diego Maradona, le encargó la investigación a la Sub DDI de Tigre.
Los detectives encontraron el automóvil robado abandonado a pocos días del incidente. La pista llevó rápidamente a M.A.G., quien además de ser parte de la PFA, trabajaba en la comisaría de la terminal de micros de Retiro. Tras confirmar su implicación en el caso, Iribarren solicitó su arresto.
La detención se efectuó mediante un operativo conjunto entre la Policía Federal y la Policía Bonaerense. El celular de M.A.G. fue incautado en enero y, hasta la fecha, permanece detenida en la Unidad 59 del penal de Merlo, bajo el régimen del Servicio Penitenciario Bonaerense. Además, la PFA la separó de sus funciones, ubicándola en situación pasiva.
El fenómeno de las viudas negras: un delito que aumenta en el AMBA
Este caso se inserta dentro de una creciente ola de delitos similares. El modus operandi de las "viudas negras", mujeres que se aprovechan de su atractivo para seducir a hombres y luego robarles, ha evolucionado en los últimos años.
Plataformas de citas como Tinder se convirtieron en la nueva herramienta para estas delincuentes, quienes contactan a sus víctimas en línea y, tras establecer una relación, las someten a robos violentos.
El procesamiento de Juliana J., una joven de 20 años, también refleja este fenómeno. En su caso, utilizó Tinder para conocer a un informático de 46 años, a quien drogó y robó cerca de 24 mil dólares, junto con otros bienes de lujo.
El juez Martín Peluso, quien se encargó del caso, destacó la gravedad de la situación, indicando que el uso de sustancias para dopar a las víctimas representa un riesgo letal.
En el AMBA, la actividad criminal relacionada con las "viudas negras" viene en aumento, con recientes muertes registradas en Balvanera y Lanús Oeste.
El Código Penal y la controversia legal
El Código Penal argentino, en estos casos, califica estos hechos como "robo simple", lo que genera mucho debate debido a la peligrosidad de los ataques.
Si bien las víctimas no siempre pierden la vida, la vulnerabilidad de los hombres drogados y la posibilidad de que la sustancia sea letal fue señalada como una grave omisión en la calificación de los delitos.
Esta perspectiva legal fue cuestionada por expertos, quienes piden una revisión de la clasificación de estos actos, dada la intención premeditada de las agresoras y el riesgo inherente de muerte.
La detención de M.A.G., junto con otros casos similares, refleja un fenómeno criminal que va más allá de simples robos, y plantea una reflexión sobre las dinámicas de violencia en el contexto actual de plataformas digitales.
Las "viudas negras" no solo representan una amenaza para sus víctimas, sino también un desafío para el sistema judicial que debe abordar con mayor seriedad la gravedad de estos delitos, que combinan el engaño, la seducción y la violencia premeditada.
Con información de Infobae

