Ya pasaron más de dos meses desde aquel tórrido sábado de febrero en que se produjo la desaparición del niño Lian Gael Flores en uno de los hornos de ladrillos ubicados en la zona rural de Balllesteros Sud, en Córdoba, sin que hasta ahora haya pistas firmes que posibiliten su hallazgo.
Hasta el momento sobrevuelan la causa múltiples hipótesis, pero no hay nombres de personajes que hayan participado del hecho, aunque un dato conocido tras la última testimonial de Elías y Plácida, los padres de Lian, podría aportar la punta del hilo que les permita a los investigadores orientar su trabajo.
Qué dicen los padres de Lian
Los padres del nene mencionaron que el jueves previo a la desaparición de su hijo, "mientras acomodaban la pila de ladrillos en el cortadero", advirtieron la presencia de una camioneta Suran color gris en la casa de Ribera, su vecino. En ese vehículo había "un hombre alto de avanzada edad y una chica gorda", aseguraron.
Según su relato, ese rodado volvió a la zona el mismo día en que Lian desapareció, una vez por la mañana y también alrededor de las 15, muy cerca de la hora en el que el nene dejó de ser visto cuando jugaba con sus hermanos.
El dato que ahora llama la atención de los investigadores es que la dueña de la Suran omitió la presencia del hombre que la acompañaba, quien sería su padre.
Pero tampoco mencionó a una pareja oriunda de Rosario que iba en su vehículo el día en que desapareció el pequeño.
Ahora, debido a que en sus declaraciones la mujer señalada omitió esos datos, la defensa que representa a los padres de Lian busca que se la impute por "falso testimonio".
Detalles más que inquietantes
En ese sentido, el abogado de la familia Flores, Dario Baggini, en diálogo con cronica.com.ar sostuvo que los mencionados "son quienes estuvieron más cerca en la zona en el horario en el que desaparece el niño".
Por otra parte, la presencia de la pareja que estaba en la Suran despierta la atención de quienes participan de la investigación debido a que hacía poco se habían mudado a Ballesteros donde alquilaban una vivienda, pero tras el escándalo por la desaparición de Lian, ambos se volvieron a Rosario.
Además, otro de los datos que provocan inquietud es que uno de ellos tiene antecedentes penales vinculados con el narcomenudeo.
Mientras la ausencia total de pruebas contundentes hace que el caso sea cada día más complejo, la angustia y el desconcierto se apoderan de una familia que lleva más de un mes sin saber dónde está su hijo, que parece haberse desvanecido sin dejar señales.

