Este jueves será crucial para la estrategia de la defensa del expresidente Alberto Fernández, que tiene por delante una tarea difícil en su intento de demostrar ante la Cámara Federal la recusación contra el juez Julián Ercolini, quien lleva adelante la causa impulsada por la exprimera dama, Fabiola Yañez, por maltrato, violencia psicológica y hostigamiento , hechos que ocurrieron cuando era pareja de Fernández.
Fabiola Yañez y Alberto Fernández, cuando él era presidente y ella su primera dama. (Foto: archivo web)
Ercolini ya había rechazado su apartamiento y suspendió de manera indefinida la declaración indagatoria a la que el exmandatario había sido citado para el 17 de diciembre. El magistrado fue acusado de "parcialidad", y ahora la decisión final sobre la recusación depende de la Cámara Federal.
Al respecto, Silvina Carreira, la abogada defensora de Fernández, argumentó que el caso debería trasladarse al fuero Penal Contravencional de la Ciudad de Buenos Aires, al considerar que los hechos denunciados encajan dentro de las contravenciones previstas en el Código local.
Esta solicitud forma parte de la estrategia de la defensa para cuestionar la jurisdicción y frenar el avance del proceso.
La recusación presentada contra Ercolini se fundamenta en la presunción de que el juez podría haber formado un juicio previo sobre los hechos denunciados, lo que pondría en riesgo la imparcialidad del proceso. Carreira señaló que estas circunstancias generan un "temor fundado" de parcialidad.
Sin embargo, el juez rechazó el planteo, calificándolo de infundado y basado en suposiciones sin sustento objetivo, al sostener que no hay elementos que justifiquen la pérdida de garantías constitucionales en el caso y desestimó el pedido de apartamiento.
Y dejó en manos de la Cámara Federal la última decisión al sostener que "no existe basamento fáctico ni jurídico que sustente el planteo".