El fiscal que lidera la investigación del crimen de Diego Fernández Lima, pidió que, aunque por el momento no se dictó ninguna imputación ni medida restrictiva contra uno de sus excompañeros de colegio, igual sea citado a indagatoria en el marco de la causa por el macabro hallazgo del cuerpo del adolescente de 16 años, enterrado en el patio de un chalet del barrio porteño de Coghlan 41 años atrás.
Martín López Perrando considera que, "si bien no fue posible determinar fehacientemente la autoría del homicidio de Diego Fernández, sí pudo acreditarse que efectivamente la víctima fue asesinada y ocultada en el interior de la finca que habitó y habita" quién, según el fiscal, sería autor de los delitos de "encubrimiento agravado" y "supresión de evidencia", y que "buscó silenciar el crimen".
El crimen de Coghlan y una decisión trascendente
El sospechoso apuntado por el representante de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°61 es Cristian Graf, quien "inmediatamente luego del hallazgo de los restos practicó diversas maniobras tendientes a encubrir la averiguación de la verdad", de acuerdo a lo que apunta López Perrando.
En su presentación formal, el fiscal consideró que Graf "realizó manifestaciones tendientes a desviar la investigación desde su génesis con la inequívoca finalidad de garantizar la impunidad de su/s autor/es".
Y agregó en su escrito que "al momento en que se iniciaron los trabajos de excavación en el domicilio lindero a su finca se mostró preocupado, temeroso de que la verdad saliera a la luz".
Los restos del joven de 16 años desaparecido fueron hallados el pasado 20 de mayo en el patio de una propiedad familiar de quien fue compañero de Fernández Lima en la secundaria. El caso despertó gran interés porque la vivienda está ubicada al lado de donde vivió Gustavo Cerati.

