El fiscal que investiga el crimen de la nena de 8 años asesinada en Córdoba, opinó que "la mataron para ocultar el abuso sexual".
En diálogo con Cadena 3, Oscar Grieco sostuvo que Aralí Vivas "fue asesinada para tapar un delito precedente", que podría tratarse de un abuso sexual, y agregó que "hay testimonios de dichos espontáneos" de uno de los acusados, quien aseguró que "era costumbre abusar de esa niña".
La frase fue pronunciada durante la detención y la escucharon tres policías, por lo que la fiscalía evalúa cambiar la carátula del caso a homicidio criminis causa (cometer un delito para ocultar otro), un ilícito que agravaría las penas de los imputados a prisión perpetua.
Betiana, una de las primas de la víctima, quien se encuentra al cuidado de los hermanos de la menor, indicó que "están bien, tranquilos y bien contenidos".
Con respecto a la madre de la niña, consideró: "Nunca estuvo en condiciones de tener a sus hijos. Hablar con ella no se podía".
En el caso hay tres detenidos: Ezequiel Simeone, de 33 años, concubino de la madre de la víctima, y Cristian Hernán Varela, de 40, ambos sindicados como supuestos coautores del delito de homicidio, además de Rocío Milagros Rauch, madre de la pequeña.
¿Error de la Justicia?
Este miércoles, Grieco detalló que a principios de julio de 2024 la SENAF le comunicó al Juzgado de Familia que Rauch y Simeone estaban "aptos" para la revinculación tras someterse a diversos tratamientos.
Esta medida fue reprochada por los familiares de la menor, ya que expresaron que la Justicia "nunca hizo un seguimiento para ver si realmente ella estaba capacitada para tener a los chicos", sumado a que los menores "quedaron a la buena de Dios".
La niña fue hallada asesinada el sábado 2 de noviembre cuando bomberos de la localidad de Brinkmann fueron alertados por el incendio de una vivienda en la calle Caseros 857.
Redactada con información de Noticias Argentinas

