Escándalo en Palermo Chico

"Un depredador suelto": la querella solicitó prisión efectiva para Porcel tras confirmar pruebas de abuso

Mientras el empresario permanece en Punta del Este con permiso judicial, el abogado de las familias exigió su captura inmediata. Advierten riesgo de fuga ante la contundencia de los videos y testimonios hallados.

Por Ciudadano.News

El empresario Marcelo Porcel tiene denuncias por abuso a los compañeros de su hijo.

El escándalo que envuelve al empresario Marcelo Porcel (51) dio un giro drástico en las últimas horas. Mientras el imputado se encuentra en Uruguay autorizado por la Justicia para asistir a un casamiento, la querella que representa a las familias denunciantes formalizó el pedido de detención inmediata. El abogado Pablo Hawlena Gianotti fue contundente al solicitar la medida, advirtiendo que la libertad del acusado supone un peligro procesal y social: "Esta persona siempre tuvo a las presas bajo su dominio. El depredador sigue a la manada", sentenció.

Según el abogado, las pruebas reunidas en el expediente dan cuenta de una "matriz de conducta" orientada a la captación de menores. En ese sentido, Hawlena Gianotti cuestionó la falta de avances en la causa y el rol "expectante" del juez a cargo, pese a la gravedad de las evidencias incorporadas.

La causa, que investiga presuntos delitos de abuso sexual y corrupción de menores contra al menos diez compañeros de colegio de su hijo, ha acumulado pruebas que la querella considera irrefutables. Los peritajes informáticos habrían confirmado la existencia de imágenes de menores desnudos tomadas con cámaras ocultas y videos de situaciones denigrantes dentro de las propiedades del acusado.

"Shubidubi": la matriz de conducta denunciada

La presentación judicial detalla un modus operandi sistemático. Según los testimonios en Cámara Gesell, Porcel utilizaba sus domicilios en la Torre Le Parc y sus oficinas para organizar encuentros bautizados como "Shubidubi". Allí, presuntamente incitaba al consumo de alcohol y a las apuestas online, transfiriendo dinero a las billeteras virtuales de los adolescentes para vulnerar su voluntad.

La indignación de las familias radica en el contraste de los tiempos judiciales: mientras las pruebas se acumulan —incluyendo relatos de "masajes" inapropiados y exhibicionismo forzado—, Porcel goza de libertad ambulatoria fuera del país hasta el 5 de enero. "El fin último era autosatisfacerse sexualmente logrando la desnudez de los menores", explicó el letrado, quien teme que, de no actuar ahora, el empresario busque impunidad o nuevas víctimas en otro entorno escolar.