Pasó más de un mes desde que el nene Lian Flores, de cinco años, desapareció de su casa cercana a un horno de ladrillos en Ballesteros Sud, una zona rural de provincia de Córdoba.
A partir de ese día no ha cesado su búsqueda, aunque a pesar del empreño de los investigadores es muy poco lo que se ha logrado aportar a la causa como para poder determinar qué pasó y dónde está el menor.
Ahora, el secreto de sumario sobre la causa fue levantado, el expediente fue abierto de manera parcial y se realizaron pedidos de imputaciones.
Acerca del caso, el abogado de la familia, Darío Baggini, confirmó a Noticias Argentinas que por el momento solo la Justicia Federal confirmó la apertura del secreto de sumario impuesto al comienzo de la búsqueda, por lo que solo hay acceso a pocas actuaciones.
"La Justicia provincial y federal se rigen por códigos procesales totalmente diferentes", explicó Baggini respecto de la decisión diferenciada.
Justicia "diferente"
De acuerdo a sus dichos, la Justicia federal dictaminó la medida por un tiempo determinado que puede ser prorrogado, pero en este caso, "nosotros solicitamos la apertura con una serie de fundamentos y el juez federal lo levantó, pero en la provincia no".
Al respecto, recordó que "en la provincia el secreto de sumario rige hasta que haya un imputado y este sea indagado".
"Entonces, pueden pasar meses o años hasta que siga vigente. Por ahora no hay ninguna pista firme", agregó Baggini.
Luego del dictamen del Juzgado federal, el equipo de abogados solicitó las imputaciones de los ocupantes de la camioneta Suran blanca que es mencionada desde el comienzo de la investigación, por "contradicciones en sus testimonios".
Para el letrado, "no son contradicciones que te lleven a develar alguna pista concreta sobre el paradero del menor, pero sí son suficientes como para que se les impute por falso testimonio", precisó.
Dramática afirmación
Baggini contó además cómo se encuentran los padres de Lian a esta altura de los acontecimientos, sobre lo que aseguró: "Están bastante ajenos al caso. Preguntan qué novedades hay, también si hay alguna sospecha firme, pero no saben qué pasa en el expediente".
Y afirmó que "siguen con esa incertidumbre propia de la desaparición de un niño, que te juro que es peor que un homicidio y que hasta un secuestro extorsivo, porque ellos al día de la fecha siguen esperando a su hijo con vida".
Redactada con información de Agencia Noticias Argentinas

