En un nuevo episodio judicial que implica al expresidente de la nación, Alberto Fernández, y su expareja Fabiola Yañez, el juez Julián Ercolini tomó medidas firmes ante una aparente violación de la orden de restricción perimetral impuesta en el contexto de la causa judicial en cursor.
La intervención del magistrado se produjo tras una presentación realizada por Mariana Gallego, abogada de la exprimera dama, en la que se denunció que Fernández había enviado dos mensajes de WhatsApp a Yañez, lo que se interpretó como una transgresión a la orden impuesta.
La abogada Gallego argumentó que "mi mandante entiende que esta comunicación tuvo por claro objeto perturbar la estabilidad emocional de la señora Yañez e incluso podría considerarse una violación a la medida cautelar dictada". Esto llevó al juez Ercolini a emitir una resolución contundente en la que íntima al exmandatario a cesar de inmediato cualquier tipo de contacto, ya sea directo o indirecto, con Yañez o sus familiares.
El escrito del juez reza: "Intímese [...] a Alberto Ángel Fernández a través de su defensa a cesar de forma inmediata todo acto de perturbación o intimación que, directa o indirectamente, realiza hacia Fabiola Yañez, tanto en el espacio analógico como en el digital, conforme ya le fue impuesto en el resolutorio dictado el pasado 6 de agosto". Asimismo, la orden incluye una advertencia: cualquier reiteración en el incumplimiento de la medida será considerada un acto de obstrucción a la justicia.
En cuanto al contenido de los mensajes enviados por Fernández, uno de ellos consistió en una nota periodística titulada "Mentiras e inconsistencias en el relato de la familia Yáñez", la cual pone en entredicho las declaraciones de la madre y la hermana de la exprimera dama. El otro mensaje fue una publicación de la red social X, cuyo contenido no fue especificado.
El juez Ercolini también dejó claro que Fernández deberá abstenerse de comunicarse con los familiares de Yañez, salvo en casos relacionados con el hijo que tienen en común, y dichos contactos deberán contar con la autorización previa de la madre. Este caso reabre el debate sobre el cumplimiento y las implicaciones legales de las cautelares en conflictos de alta visibilidad, subrayando la importancia de la protección de las víctimas medidas y el respeto a las disposiciones judiciales.
La situación actual plantea interrogantes sobre los próximos pasos que podrían tomar la defensa del ex presidente y cómo la justicia responderá en caso de futuras transgresiones.