En el escenario de la invasión rusa a Ucrania, el presidente Volodimir Zelenski parece estar dispuesto a negociar una tregua de paz, en condiciones que no son las mejores de acuerdo al cambio de escenario que significó la posición norteamericana, que significa un reordenamiento del conflicto y también fuerza a Europa a nuevas decisiones y esfuerzos frente al conflicto.
Damián Szvalb, politólogo y analista internacional, analizó el tema en diálogo con Círculo Político, el programa de Ciudadano News Radio, y explicó: "Lo que está pasando es un poco algo ya anunciado, Trump lo viene anunciando desde la campaña electoral, que él iba a genera una guerra entre Ucrania y Rusia pero a la manera Trump, es decir, congelando la situación hasta el momento que él lo decida".
El especialista remarcó que "hoy Ucrania tiene un quinto territorio conquistado por Rusia, no ha entrado a la OTAN, a la Unión Europea, ha tenido pérdidas en vidas y con una resistencia muy fuerte, frente a una potencia nuclear como Rusia, pero que no le alcanzó para ganar la guerra", mientras que del otro lado, "Rusia en cierto sentido tampoco, porque tenía objetivos muchos más grandes en relación a Ucrania, hace bastante tiempo hay como una situación media estática, con una guerra que no avanza ni para un lado ni el otro".
El orden trumpista
Para dejar claro el nuevo escenario, Szvalb destacó: "Llega Trump y dice vamos por la paz, y esa paz hay que aceptarla en los términos que lo decida Trump, que en este caso beneficia claramente a Rusia. Putin sale como gran vencedor y el gran perdedor de todo esto es Ucrania, porque no cumple ninguno de los objetivos de la situación previa a que empezó la invasión, es decir, se queda sin 20% del territorio, un territorio rico en términos productivos, de minerales y demás, pierde su salida al Mar Negro porque también hay un control del Mar Negro, pierde la posibilidad de entrar a la OTAN porque Rusia no lo va a aceptar, pierde la posibilidad de entrar a la Unión Europea".
"Me parece es una situación dramática para Ucrania y a pesar de todo esto Zelenski va a tener que ceder porque si Estados Unidos se mantiene firme en esto, con el poder importante que tiene Estados Unidos con Ucrania, me parece más temprano o más tarde Ucrania y Zelenski van a perder mucho", remarco, añadiendo que "van a intentar negociar para perder lo menos posible pero el gran ganador de todo esto me parece se llamará Vladimir Putin".
La posición Argentina
Consultados sobre cómo queda la imagen de Argentina a partir del cambio de posición, que pasó de tener a Zelenski como un invitado de lujo a la asunción de Javier Milei a ahora a estar un poco del otro lado, Szvalb destacó: "Acá te marca las consecuencias que podés sufrir cuando tenés un alineamiento extremo e incondicional con alguna potencia, lo mal parado que queda Argentina ya se hizo evidente, la votación de la semana pasada donde no condenó una resolución que es claramente dejar bien parado a Rusia y condenar a Ucrania".
Y amplió: "Creo que es un problema para la política exterior argentina de Milei, que tampoco sé si le importa demasiado. Pero Milei se transformó en el representante, el socio más cercano de Zelenski en Latinoamérica, que se cruzó el océano para ir al inicio de mandato de Milei; entonces, en ese sentido Argentina tiene un problema, lo van a presentar como lo están presentando ahora, pero claramente deja muy mal parada a la política exterior de Argentina y sobre todo a Milei, porque se está poniendo del lado de quien criticó todo el tiempo que es Putin, está votando con esos países que tanto criticaba".
"Al gobierno anterior se le acusaba de ser la puerta de entrada de Putin en América Latina, ahora Argentina ha virado justamente porque Milei no quiere perder el alineamiento exclusivo e incondicional con Estados Unidos porque imagino que está esperando algún rédito de su situación", consideró.
"Argentina tiene un grave problema en cuanto a sus relaciones internacionales. Milei ganó la elección y él elije su política exterior, pero preocupa mucho el aislamiento que tiene de América Latina", explicó el entrevistado, remarcando que "el 1 de marzo asumió Yamandú Orsi en Uruguay, y no solo no fue Milei, sino que no mandó a ninguna representación importante, solo una funcionaria de segundo grado de la Cancillería.
Lo mismo con la cuestión del Mercosur, con Brasil, con Colombia, lo mismo con Boric. Milei tomó la decisión de una alineamiento incondicional con Estados Unidos y hay que tener en cuenta que es otro mundo, en los '90 no había duda quién era la potencia más importante que era Estados Unidos en ese momento, había caído el muro, ahora tenés un mundo mucho más complejo, tenés China, India, Rusia".
"Me parece que esto dificulta las relaciones con Europa, sus socios latinoamericanos y con Europa; la cuestión energética es un gran interrogante, de qué manera Argentina puede potenciar toda las posibilidades que tiene, sobre todo en Vaca Muerta, con todo el litio, en un mundo donde Donald Trump también va a dirigir una guerra comercial bastante complicada y donde eso también puede entorpecer y arruinar varios negocios que podrían serle útiles a Argentina", completó.

