El mandatario surcoreano, Yoon Suk-yeol, confirmó, este martes, que pondrá fin a la ley marcial declarada en situación de emergencia, una vez que se reúna y dialogue con todos los miembros de su gabinete, informaron medios del país.
El líder conservador lo comunicó en un discurso en la televisión local, enfatizando que las tropas militares que se ocupaban de garantizar la ley marcial se han retirado a sus unidades de procedencia.
Cabe recordar, que el jefe de Estado había decretado la ley marcial, hace menos de 12 horas, en lo que se consideró como una abrupta decisión que causó el pánico en el país, provocando la reacción de la oposición política y de referentes de su propio partido, sumándose, también, una serie de protestas de miles de ciudadanos, quienes se congregaron en el ingreso a la Asamblea Nacional en Seúl, sede del poder legislativo.
Yoon argumentó, al inicio de la crisis, que declaraba la controvertida medida de emergencia para proteger el "orden constitucional", acusando al principal bloque de la oposición, con mayoría parlamentaria, el Partido Democrático (PD), de "fuerza pronorcoreana". A su vez, resaltó que lo hacía para proteger el "orden constitucional" de actividades "anti-estatales".
El anuncio del mandatario se produjo poco después de que el PD impulsara, sin contar con el apoyo del gobernante Partido del Poder Popular (PPP), unos presupuestos generales, para 2025, con múltiples recortes, complicando las pretensiones de gestión de Gobierno del oficialismo. A su vez, se suscitaron mociones para destituir al fiscal general y al inspector general de cuentas de los organismos del Estado.
La administración de Yoon Suk-yeol quedó con una capacidad de Gobierno muy restringida desde que el opositor Partido Democrático ganase las elecciones legislativas, el pasado mes de abril, y desde entonces el oficialismo no ha podido sacar adelante las leyes y programas propuestos.