Después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijera que está "comprometido a comprar y poseer Gaza" y que su nación podría permitir a otras naciones del Medio Oriente reconstruir el enclave devastado, surgieron una catarata de críticas internacionales.
"Estoy comprometido a comprar y poseer Gaza. En cuanto a nuestra reconstrucción, podemos cederla a otros Estados de Medio Oriente para construir algunas partes, otras personas pueden hacerlo, bajo nuestro patrocinio. Pero estamos comprometidos a poseerla, tomarla y asegurarnos de que Hamás no regrese", declaró Trump ante un grupo de periodistas, a bordo del Air Force One camino a la ciudad de Nueva Orleans, Luisiana, donde se hizo presente en la final del "Super Bowl" de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL).
Cabe recordar que, la semana pasada en la Casa Blanca, junto al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, Trump propuso tomar la "propiedad a largo plazo" de Gaza por parte de Estados Unidos.
Dichas declaraciones suscitaron críticas generalizadas y enfrentó la oposición de varias naciones árabes, de China, así como de aliados europeos de Estados Unidos; una cuestión que tomó más relevancia, este lunes, por nuevos comentarios del líder republicano, dando a entender que el enclave palestino sería comprado por una suma sin especificar.
