Una noche de lujuria termnó en tragedia allá por 2017 en Kuala Lumpur, capital del reino de Malasia, cuando una chica holandesa murió al caer de un vigésimo piso. Toda muerte en esas circunstancias conlleva dudas e investigaciones.
La víctima Ivana Smit, modelo de profesión, pasó su última noche compartiendo un trío sexual con un magnate norteamericano de las criptomonedas, Alexander Johnson y su esposa Luna.
La chica cayó desde un piso 20 y su cuerpo quedó en un balcón del piso 6, la policía la encontró semidesnuda y en la investigación de la policía malaya se estableció que la causa había sido una sobredosis.
Los posibles sospechosos
Los Johnson dijeron que ellos dormían cuando ocurrió la tragedia y se desentendieron de la situación pero la madre de la víctima, Chritina Verstappen, siempre sospechó que las causas eran poco claras y logró que la justicia estableciera que hubo graves errores y negligencia en la investigación.
Ivana era una modelo neerlandesa de 18 años, que pasó la mayor parte de su vida en Malasia. Creció junto a sus abuelos en Penang y encontró en el modelaje su pasión. Sus primeros pasos en la pasarela empezaron cuando era muy chica, a los 13 años.
Después de pasar algunos años con sus padres en Holanda, regresó a Malasia. Sus amigos dijeron que era muy feliz viviendo allí. En noviembre de 2017 se mudó a la capital, Kuala Lumpur, donde trabajaba como freelancer, sin una agencia detrás. Lamentablemente, a principios de diciembre de ese año murió.
