Desde el consejo ejecutivo vienen reconociendo que hay un superávit histórico en las arcas públicas de la ciudad suiza de Basilea. En este sentido, el Parlamento de la urbe helvética, conocido como el Gran Consejo, aprobó recientemente una moción que plantea someter a referéndum ciudadano un proyecto de ley que permita devolver anualmente a los contribuyentes los excedentes fiscales acumulados.
Solo en 2023, el excedente superó los 434 marcos suizos per-cápita por habitante, aproximadamente, unos 464 millones de euros, tras solventar todas las deudas de la administración, renovar el equipamiento y fortalecer las áreas clave de la inversión pública, como educación y servicios esenciales.
Según se indica en la web de la ciudad, la población no supera los 200.000 habitantes. Más allá de que sería una medida positiva para los contribuyentes, la iniciativa generó un intenso debate político, entre las diferentes bancadas, sobre la manera en que debe enfocarse la gestión del exceso de fondos en la ciudad con la generación de valor agregado, por habitante, más alta de toda Suiza. Teniendo en cuenta las personas que viven en la zona y el sobrante de fondos, supondría un superávit per cápita de, estimativamente, 2.535 euros.
En 2022, el Gran Consejo de Basilea anunció que este escenario seguiría repitiéndose y aprobó una disminución de cargas impositivas de 112 millones de francos suizos (120 millones de euros), medida que fue ratificada por los votantes en referéndum. Dicha rebaja fiscal entró en vigor el 1 de enero de 2024. Pese a lo antedicho, el superávit continuó creciendo y, para 2025, se prevé una nueva reducción de impuestos de 150 millones de francos (160 millones de euros).