El impactante episodio que protagonizó un parapentista en las montañas Qilian, en China, desafía las leyes de la naturaleza. Peng Yujiang, un deportista aficionado, fue absorbido por una nube cumulonimbus durante una maniobra inicial que no contemplaba el despegue. Sin contar con equipamiento de alta montaña ni oxígeno suplementario, el parapentista alcanzó los 8.598 metros de altura.
La travesía gélida del parapentista
A medida que su cuerpo ascendía, el parapentista comenzaba a sufrir los embates del clima: temperaturas de -40°C lo envolvieron en una escarcha blanca, congelando sus extremidades. El descenso de oxígeno provocó síntomas de hipoxia, entre ellos visión borrosa, desorientación y pérdida de la consciencia. Sin guantes, el entumecimiento fue inmediato. Según reportó en medios locales, el deportista nunca dejó de comunicarse por radio, lo que fue clave para su rescate posterior.
Un aterrizaje milagroso
La Asociación de Deportes Aeronáuticos de Gansu reveló que el parapentista intentó descender mediante maniobras evasivas, pero no logró romper la succión de las nubes. Durante minutos eternos, perdió el control, entró en un estado de coma temporal y solo el estímulo del frío extremo pareció reactivar su cuerpo. Finalmente, tras recuperar el control parcial, logró aterrizar en las afueras de Qifeng, a 1.800 metros sobre el nivel del mar.
Sanciones tras el vuelo extremo
Aunque el parapentista contaba con licencia para volar, no presentó el plan de vuelo requerido ni obtuvo la autorización del control aéreo para operar ese día. Por esa razón, la autoridad aeronáutica regional impuso una suspensión de seis meses tanto a Yujiang como a Gu Zhimin, otro deportista que difundió el video sin permiso.


