Un diputado francés encendió la polémica al pedirle a Estados Unidos que le devuelva a Francia la Estatua de la Libertad. Según él, el monumento ya no representa los valores con los que fue entregado en 1886 (por el centenario de la independencia del país americano) y debería volver a casa.
El pedido lo hizo Patrick Vignal, legislador del partido Renacimiento, quien argumentó que la estatua, símbolo de la amistad entre ambos países, "ha perdido su significado" y sería más útil en Francia. "En tiempos de incertidumbre, la necesitamos más que nunca", lanzó. Las políticas anti inmigrantes y el discurso de odio que suele enarbolar el presidente de EEUU, Donald Trump, fueron las razones del pedido de Vignal.
La movida desató una ola de reacciones. Algunos lo apoyan y dicen que EE.UU. "no merece" tener la estatua, mientras que otros lo acusan de querer generar un conflicto innecesario. Desde el Gobierno francés todavía no tomaron postura.
La Casa Blanca respondió oficialmente con una ironía: la vocera Karoline Leavitt dijo que si no fuera por los Estados Unidos, los franceses estaría hablando alemán, en referencia a la ocupación nazi durante la Segunda Guerra Mundial.
Lo cierto es que la estatua, diseñada por Frédéric Auguste Bartholdi y con estructura de Gustave Eiffel, fue un regalo de Francia, pero desde hace más de un siglo es uno de los mayores símbolos de Nueva York.
Con información de BAE